Las superplantas en Ecuador contra monocultivos son plantas alimenticias no convencionales (PANC) que fortalecen ecosistemas, nutren a la población y pueden cultivarse sin agroquímicos, pero que por desconocimiento se usan de forma escasa o nula. Hasta el momento, investigadores del Chocó Andino identificaron 450 especies con estas características.
El término fue acuñado en 2007 por el profesor brasileño Valdely Kinupp, quien encontró 1.500 plantas alimenticias en Río Grande del Sur, de las cuales 330 eran PANC. En Ecuador, Nina Duarte, ingeniera agroforestal brasileña residente en el Chocó Andino desde hace 20 años, lideró la búsqueda de estas especies.
Según informó Alexis Serrano Carmona en Mongabay Latam, Duarte comenzó el inventario en la Reserva Ecológica Inti Llacta durante la pandemia, cuando la escasez de alimentos preocupaba a la región. Identificó 25 PANC y publicó una guía con recetas de preparación que tuvo amplia aceptación.
Cómo reducen el monocultivo y fortalecen el suelo
Estas plantas poseen raíces fuertes, grandes y profundas que favorecen la diversidad del suelo y reducen la dependencia de monocultivos industriales químico-intensivos. Son especies pioneras capaces de desarrollarse en condiciones extremas, incluso durante inundaciones o sequías prolongadas, según especialistas consultados por Mongabay Latam.
Con apoyo de la Fundación Imaymana y fondos del Gobierno de Canadá, Duarte recorrió durante tres meses 19 fincas en cinco sectores del Chocó Andino: Nanegalito, Gualea, Pacto, Mindo y Calacalí. La investigación documentó el nombre de cada especie, su ubicación y los campesinos que las cuidan.
En 2021 publicó el primer Listado de plantas alimenticias no convencionales en el Chocó Andino con 430 especies. La segunda edición, de 2023, actualizó el inventario a 450 especies y detalla sus propiedades nutricionales y usos. Hasta ahora se construyeron 25 parcelas con policultivos que incluyen PANC y se expandió su siembra en comunidades rurales.
Seguridad alimentaria y equilibrio ecológico
Las PANC ofrecen altos contenidos nutricionales y representan una opción concreta para la seguridad alimentaria de comunidades rurales frente al cambio climático. El chayote, por ejemplo, era considerado alimento para cerdos por los abuelos del Chocó Andino, pero ahora se siembra y prepara cada vez más en restaurantes y complejos turísticos de la zona.
Además de facilitar el equilibrio ecológico al diversificar cultivos, estas especies reducen el uso de agroquímicos porque crecen sin necesidad de fertilizantes ni pesticidas sintéticos. Su capacidad para adaptarse a suelos degradados las convierte en herramientas de restauración ecológica.
Duarte exhibe las plantas identificadas en un museo junto a su casa en la Reserva Ecológica Inti Llacta. La investigación continúa registrando nuevas especies y difundiendo su uso entre agricultores de toda la región del Chocó Andino ecuatoriano.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/10/superplantas-ecuador-alimento-reducen-monocultivos-agroquimicos-enfrentar-crisis-climatica/













