Un temporal extremo dejó bajo agua y barro a Añelo, epicentro de Vaca Muerta en la provincia de Neuquén, con calles convertidas en ríos, rutas intransitables y vecinos evacuados en canoa. La tormenta golpeó durante la tarde del jueves 15 de octubre, adelantándose a los pronósticos meteorológicos que preveían la mayor actividad para la noche.
En pocas horas, el agua cubrió arterias de la localidad y transformó sectores de tierra y ripio en zonas impenetrables para vehículos y maquinaria petrolera. Imágenes difundidas por habitantes mostraron una pareja desplazándose en kayak por una calle anegada, una postal que reflejó la magnitud del colapso urbano en la capital energética del país.
Rutas cortadas y trabajadores en peligro
La Ruta Provincial 5, en pleno corazón de Vaca Muerta, fue escenario del episodio más crítico. Dos trabajadores petroleros lograron salir de una camioneta antes de que la corriente del arroyo Carranza la volcara y arrastrara, según confirmó Carlos Cruz, director provincial de Defensa Civil, citado por Infobae. El vehículo había quedado atascado en el barro luego de que sus ocupantes intentaran atravesar un paso lateral no habilitado.
El Servicio Meteorológico Nacional había emitido una alerta amarilla para distintos sectores de la provincia, advirtiendo sobre tormentas aisladas con lluvias abundantes y acumulados de entre 10 y 20 milímetros, aunque valores superiores eran posibles de manera localizada. La concentración de agua en pocas horas aceleró el escurrimiento, dañó caminos y provocó desbordes en varios puntos de la red vial.
El Consejo Provincial de Educación suspendió las clases en todos los establecimientos de Añelo para el viernes 16 de octubre, incluyendo turnos mañana, vespertino y nocturno. La medida alcanzó a estudiantes, docentes y auxiliares de servicio.
El desafío de infraestructura en el corazón petrolero
Las complicaciones se extendieron más allá de Añelo. La Ruta Provincial 8, cerca de Rincón de los Sauces, presentó problemas por la activación de cañadones. En Paso Aguerre, una familia se autoevacuó por la crecida de un cañadón cercano a la Ruta Provincial 20, mientras que en Los Catutos algunas personas quedaron varadas y las autoridades restringieron preventivamente la circulación.
El colapso de infraestructura en Añelo expone la fragilidad del desarrollo petrolero argentino ante fenómenos climáticos que se intensifican con El Niño. El Gobierno neuquino había dispuesto aportes no reintegrables por 647 millones de pesos para obras de infraestructura hídrica en varias localidades, incluyendo trabajos de limpieza y mantenimiento de arroyos para reducir riesgos de anegamiento. La información oficial no detalló fechas de inicio ni plazos de ejecución de cada obra.












