Brasil registró la caída récord de deforestación en el Amazonas desde que existen medmedicioines satelitales: un descenso del 41,8% en el año hasta julio de 2026, según datos oficiales publicados este viernes. El anuncio llega ocho días antes del balotaje presidencial que definirá si esa tendencia se sostiene o colapsa.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva asumió en enero de 2023 con la promesa de llevar la deforestación ilegal a cero para 2030. Desde entonces reforzó el monitoreo satelital, endureció las multas contra madereros ilegales y devolvió presupuesto a los organismos de control que su antecesor, Jair Bolsonaro, había desfinanciado. Los números le dan la razón: la tala cayó a mínimos de seis años durante su primer mandato, y ahora marca el récord histórico desde 1988, cuando arrancó la serie del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE).
En el Cerrado, la sabana brasileña que cubre el 21% del territorio nacional, la deforestación bajó un 23,8% en el mismo período. Joao Paulo Capobianco, ministro de Medio Ambiente, calificó el dato de “absolutamente estratosférico”. Marcio Astrini, secretario ejecutivo del Observatorio del Clima, dijo a la prensa que “con voluntad política es posible frenar la deforestación y las emisiones de gases de efecto invernadero”.
El balotaje que puede revertir tres años de recuperación forestal
Lula enfrentará el 25 de octubre a Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente y diputado federal por Río de Janeiro. Las encuestas marcan un empate técnico. Flavio prometió continuar las políticas de su padre, quien entre 2019 y 2022 promovió la minería en tierras indígenas, recortó el presupuesto de fiscalización y supervisó un aumento del 60% en la pérdida de bosque amazónico comparado con el cuatrienio anterior, según datos oficiales citados por la agencia AFP.
El candidato opositor matizó su postura: dijo que combatirá el crimen organizado en el Amazonas, pero no especificó cómo ni con qué recursos. Ambientalistas temen que su eventual victoria dispare nuevamente la tala, revirtiendo los avances logrados desde 2023. El 60% del Amazonas, la selva tropical más grande del planeta y uno de los principales sumideros de carbono del mundo, está en territorio brasileño.
Lula escribió en una red social el viernes: “Nuestra meta es alcanzar la deforestación ilegal cero para 2030”. La elección del 25 de octubre dirá si esa meta sobrevive o muere en las urnas.
Fuente original: https://www.bbc.co.uk/news/articles/cqe8rzg6zl00o?at_medium=RSS&at_campaign=rss













