Las serpientes y yacarés en zonas urbanas del Litoral argentino registran un incremento inusual de avistajes desde que el Súper Niño provocó inundaciones históricas en Corrientes y Misiones. El desborde del río Paraná empujó miles de animales hacia tierra firme, obligándolos a recalar inclusive en zonas densamente pobladas donde antes no aparecían, según informó Clarín.
Los centros de rescate de fauna de la región duplicaron los ingresos diarios. Catalina Mancedo, del área de Difusión del Centro de Conservación Aguará, confirmó a Clarín que actualmente albergan más de cien animales en rehabilitación, incluidas 53 crías de comadrejas huérfanas. “Los animales buscan la costa porque buscan sobrevivir. Vienen arrastrados por el río, están tratando de no morir ahogados, vienen cansados y estresados”, explicó.
Víboras de cascabel y yararás en la costa de Corrientes
El mayor riesgo corresponde a los ofidios, especialmente víboras de cascabel y yararás, que suelen mimetizarse en recovecos y embalsados que trae el río. La Policía de Corrientes rescató una serpiente de cascabel en plena costanera de la ciudad, especie extremadamente peligrosa por su potente veneno. Las autoridades advirtieron que la posibilidad de sufrir alguna mordedura es real, sobre todo entre pobladores costeros que caminan descalzos o con ojotas.
En la ciudad de Goya la situación se tornó crítica: un adolescente de 15 años permanece internado en terapia intensiva con fallas orgánicas causadas por una mordedura de serpiente de cascabel mientras participaba del arreo de ganado desde las islas inundadas.
Yacarés avanzan junto al agua sin ataques reportados
Los yacarés, especie emblemática de Corrientes, también avanzaron sobre zonas pobladas siguiendo la crecida. Aunque hasta ahora no se reportaron ataques a personas, las autoridades pidieron extremar los cuidados y evitar aproximarse a cualquier animal salvaje, por más inofensivo que parezca. El comisario inspector Alfredo Maximiliano Jaques, jefe de la Dirección de Defensa del Medio Ambiente y Delitos Rurales de la Policía de Misiones, sostuvo que en las últimas semanas hubo un notable incremento de “animales desorientados a causa del desborde de los ríos y arroyos”.
La Policía de Corrientes y la Prefectura Naval rescataron dos guazunchos en la costanera sur de la ciudad capital y un ejemplar de tatú mulita que llegó nadando hasta la costa a la altura de la calle Pellegrini. También atendieron una pollona azul con lesiones en un ala, ave que habita zonas costeras cubiertas por plantas acuáticas pero que en las últimas semanas comenzó a aparecer en patios de viviendas particulares.
Los especialistas del Centro Aguará recomendaron a la población no acercarse ni intentar tocar a los animales silvestres, incluso a aquellos que parecen inofensivos, y alertar inmediatamente a la Policía o a los rescatistas entrenados. “Nosotros somos su mayor amenaza en la naturaleza y ellos nos tienen mucho miedo. Si nos juntamos todos en la costa, los animales no se van a acercar”, explicó Mancedo. La especialista pidió además que quienes paseen perros los lleven con correa, porque “lo más común que tenemos es la atención de animales silvestres mordidos por los canes”.
El avance del agua sobre las islas del río Paraná empuja a especies poco habituales hacia áreas urbanas en busca de tierra firme. Entre los animales ingresados a los centros de rescate figuran monos, ciervos, ciervos de los pantanos, corzuelas, carpinchos, comadrejas, mulitas y numerosas aves que luchan por salvar su vida en medio del agua. Mancedo sostuvo que por ser temporada de primavera es habitual el ingreso de fauna, pero las inundaciones incrementaron la aparición de ejemplares en la costa. “Se duplicó el ingreso de animales”, dijo.
Fuente original: https://www.clarin.com/sociedad/super-nino-inundaciones-serpientes-yacares-avanzan-zonas-pobladas-litoral_0_Dr1SyeQ3xc.html











