Un método de medición de emisiones de metano permite que la industria ganadera oculte el verdadero impacto climático de la carne de res, según dos nuevos informes publicados en octubre de 2024. El sistema, conocido como potencial de calentamiento global estrella o GWP*, está siendo adoptado por países con fuerte lobby ganadero para reportar sus emisiones de gases de efecto invernadero de forma que parecen menores de lo que realmente son.
El análisis más reciente, encargado por Greenpeace International y publicado el 29 de octubre, advierte que si países ricos con alta producción ganadera usan GWP* para medir sus emisiones de metano provenientes del ganado, pueden continuar emitiendo enormes cantidades del gas y al mismo tiempo informar avances hacia las metas climáticas globales, según reportó Inside Climate News.
Cómo funciona la matemática que permite maquillar las cifras
Bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, las emisiones de gases de efecto invernadero se miden en equivalentes de CO2 según su potencial de calentamiento global (GWP), típicamente en períodos de 20 y 100 años. Pero hace una década, científicos de la Universidad de Oxford desarrollaron GWP*, un método que equipara las tasas de emisión de metano y otros contaminantes de vida corta a pulsos únicos de dióxido de carbono.
Este enfoque asume que el metano proveniente del eructo de las vacas se origina en vegetación que previamente capturó CO2 de la atmósfera, y que por degradarse en aproximadamente 12 años, no tiene el mismo efecto acumulativo que el dióxido de carbano. La industria ganadera, incluida la de Estados Unidos, ha abrazado este sistema y promovido un enfoque de gases separados para reflejar mejor el comportamiento distinto de gases de larga y corta duración.
Por qué 42 científicos climáticos consideran peligroso el método
Este año, 42 científicos climáticos prominentes firmaron una carta advirtiendo que usar GWP amenaza con socavar las reducciones esenciales de metano porque su cálculo permite a industrias o países establecer metas de cero calentamiento adicional. Nueva Zelanda, donde la industria ganadera genera casi la mitad de las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero, se convirtió en 2023 en el primer país en fijar una meta de cero calentamiento adicional basada en principios de contabilidad GWP.
El metano es aproximadamente 80 veces más potente que el dióxido de carbono en un período de 20 años. Debido a que su impacto es rápido y breve, causando un estallido inicial de calentamiento antes de degradarse, reducir las emisiones de metano representa una forma expedita de desviar al mundo de su trayectoria actual, según el informe de Naciones Unidas publicado dos meses antes de la cumbre climática COP en Turquía.
“Los proponentes de GWP* te dirán que el metano es parte del ciclo natural del carbono, solo necesitamos mantenerlo estable”, explicó Sophie Nodzenski, activista de Greenpeace, según citó Inside Climate News. “Nosotros argumentamos que los niveles de metano ya son demasiado altos. El metano es el freno de emergencia climático. Desaparece tan rápido de la atmósfera y calienta tanto que si actuáramos sobre el metano ahora mismo, podríamos ver resultados en los próximos 15 años”.
La ganadería es la principal fuente de metano de origen humano a nivel global. Si los países adoptan GWP* para reportar sus inventarios nacionales bajo el Acuerdo de París, las políticas climáticas fallarían en atacar una de las fuentes clave del calentamiento planetario.
Fuente original: https://insideclimatenews.org/news/02112026/beef-climate-impacts-accuracy/













