En la comunidad nativa de Copal Sacha, en la región de San Martín, estudiantes kichwa monitorean lluvias ácidas en Perú para proteger sus cultivos de cacao ante la crisis climática. Desde mayo de 2025, un grupo de jóvenes indígenas transformó el patio de su escuela en un laboratorio científico al aire libre, midiendo temperatura, precipitaciones y caudal de quebradas tres veces al día.
La iniciativa surgió después de que los estudiantes conversaran con sus padres agricultores, quienes reportaron que las tierras son cada vez menos fértiles, no retienen el agua y la producción cayó debido a sequías y lluvias intensas. Edy Abad, alumna de quinto de secundaria, cuenta que el grupo se acercó a la Coordinadora de Desarrollo y Defensa de los Pueblos Indígenas de la Región San Martín (CODEPISAM) y a la Federación Kichwa Huallaga-Dorado (FEKIHD) para solicitar ayuda técnica.
Tras semanas de coordinaciones, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) implementó un proyecto que les entregó equipos tecnológicos y los capacitó en monitoreo climático. “Cada estudiante viene a registrar los datos tres veces al día. Algunos alumnos miden la temperatura mínima y máxima, y alguien más mide la precipitación del agua con otros instrumentos”, explicó Abad a Mongabay Latam.
Los jóvenes kichwa identificaron aumento de acidez en los suelos
Durante meses de trabajo, los estudiantes crearon un Club de Ciencias y comenzaron a detectar aumento de acidez en los suelos y cambios abruptos en las lluvias. Con esos datos, generaron recomendaciones de siembra para los agricultores indígenas de la comunidad, como no sembrar alrededor de quebradas y otros cuerpos de agua.
San Martín produce cerca del 40 por ciento del cacao de Perú, convirtiéndose en la principal región productora del país. Sin embargo, proyecciones climáticas anticipan un impacto severo en los cultivos por incrementos de hasta 2.2 grados Celsius en las temperaturas para 2050, según informó Leslie Moreno Custodio en Mongabay Latam.
Vanessa Condevasquez, docente de la Institución Educativa Manuel Seoane y miembro de la Red de Docentes Innovadores, señaló que “este tipo de iniciativas implica dar mucho de nuestro tiempo, amor y educación porque se busca influir en la visión de los estudiantes para rescatar nuestra flora y fauna, nuestros recursos naturales, y a la vez proteger el ambiente”.
Milton Tuanama, miembro de la FEKIHD, destacó que la presencia del Senamhi en el centro poblado motivó a los alumnos a solicitar asesoramiento en temas climáticos. El proyecto les permitió acceder a instrumentos de bajo costo para la medición del clima y el monitoreo de la calidad del agua y de la tierra, herramientas que hasta hace un año eran completamente desconocidas para ellos.
Los estudiantes participaron en ferias regionales de ciencia con sus resultados y lograron influir en la comunidad para que los agricultores implementaran cambios concretos en sus prácticas de cultivo. El cacao no solo representa una actividad económica, sino también una de las más antiguas que trabajan las familias kichwa de Copal Sacha.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/11/estudiantes-kichwa-monitorean-lluvias-acidas-sequias-suelos-menos-fertiles-salvar-cacao-peru/













