Nepal comienza la recuperación tras las inundaciones del 26 de agosto de 2026, cuando una riada repentina arrasó comunidades en los distritos de Rasuwa, Nuwakot y Dhading. El agua, el barro, las rocas y los sedimentos destruyeron viviendas, tierras de cultivo, tiendas y negocios a lo largo de los ríos Bhote Koshi y Trishuli, en el norte del país.
Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la emergencia inmediata quedó atrás, pero las familias afectadas enfrentan ahora una nueva etapa llena de dificultades: encontrar refugio seguro, retirar los restos que dejó la inundación y recuperar una fuente de ingresos.
Navaraj Upreti, uno de los supervivientes, recibió una llamada que le alertaba de la llegada de la inundación. “Si hubiera esperado dos minutos más, estaría muerto”, declaró al PNUD. Perdió su casa, su hotel y su tienda. La zona estaba abarrotada debido a una festividad religiosa cuando la riada llegó sin previo aviso.
Capas de 20 metros de sedimento cubren arrozales y viviendas
En algunas zonas de Nuwakot, la inundación dejó gruesas capas de arena, tierra y grava, además de grandes rocas. Vijaya Singh, Representante Residente Adjunto del PNUD en Nepal, comprobó durante una visita reciente que algunas viviendas de varias plantas están completamente llenas de sedimentos. En uno de los lugares afectados, una capa de unos 20 metros de material cubría lo que antes era un arrozal.
“Nunca habíamos visto una destrucción de esta magnitud”, afirmó Singh, citado por el PNUD. Para las familias afectadas, retirar los escombros es uno de los primeros pasos para poder regresar a sus hogares. Parte del material puede retirarse manualmente, pero gran parte es demasiado pesada o peligrosa y requiere excavadoras, camiones y otra maquinaria.
El PNUD trabaja con las autoridades locales para organizar estas tareas. Entre otras medidas, colabora en la identificación de lugares adecuados para depositar los escombros y estudia la creación de oportunidades de empleo remunerado vinculadas a las labores de limpieza, para que las personas afectadas obtengan ingresos mientras contribuyen a recuperar sus comunidades.
Familias sin tierras ni ingresos enfrentan el miedo a volver
Sharmila Shrestha vivía con su marido, sus dos hijas y su suegra. Su familia dependía de la agricultura y disponía de una pequeña parcela de tierra y algunas cabezas de ganado. Perdió sus tierras de cultivo y un búfalo que les proporcionaba tanto leche como ingresos. Ahora viven en una vivienda alquilada.
“No quiero volver. Sigo teniendo miedo de que haya más inundaciones”, declaró Sharmila al PNUD. Su preocupación refleja una difícil pregunta que se plantean cientos de comunidades afectadas: dónde es seguro reconstruir.
Shovita Adhikari estaba en su tienda de comestibles cuando llegó la inundación. “Nunca pensé que lograría sobrevivir”, relató. Huyó cuesta arriba junto con unas 20 personas más y permanecieron aferradas a la ladera hasta que el Ejército de Nepal las rescató, unas dos horas después. Su casa y su tienda quedaron destruidas, dejándola sin hogar y sin su principal fuente de ingresos.
“Mi marido es ciego y yo mantengo a la familia. Si recibo ayuda, quiero volver a abrir mi tienda”, explicó Shovita al PNUD. Ahora vive en una casa alquilada y necesita ayuda para pagar el alquiler.
El PNUD está apoyando al Gobierno en distintas áreas de la recuperación: la restauración de los medios de vida y la actividad económica, la gestión de escombros, la recuperación de los servicios locales, el acceso a viviendas más seguras, el reasentamiento de las familias y la reducción de los riesgos ante futuros desastres.
Fuente original: https://www.undp.org/es/historias/nepal-comienza-la-recuperacion-tras-las-inundaciones-ayudando-las-personas-reconstruir-sus-vidas










