Los acuerdos frágiles de la COP17 en Armenia logran más conservación pero dejan dudas

Paisaje montañoso de Armenia, sede de la COP17 de biodiversidad en Yereván.

Foto: Merlly Calisto / Pexels

Los acuerdos frágiles de la COP17 en Armenia cerraron el sábado pasado con un compromiso global para ampliar las políticas de conservación de la biodiversidad y, por primera vez, con la invitación formal a economías emergentes como China y los Estados del Golfo para que asuman responsabilidades de financiamiento junto a los países desarrollados.

Durante dos semanas, las delegaciones reunidas en Yereván bajo la Convención de las Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica (CBD) negociaron un plan de respuesta para revertir políticas que hoy son calificadas como insuficientes para conservar ecosistemas terrestres y marinos. Un informe reciente de la ONU encontró que el mundo va camino a fallar en 22 de las 23 metas globales pactadas, incluida la protección del 30% de tierras y mares para 2030.

Lo que debía ser el resultado central de la cumbre, el plan llamado Revisión Global del Progreso Colectivo, estuvo a punto de naufragar por el estancamiento en torno al financiamiento de las medidas de conservación. Tras una sesión nocturna que se extendió hasta la madrugada del sábado, los delegados acordaron invitar a países en desarrollo a señalar voluntariamente su intención de convertirse en donantes, junto a las naciones industrializadas. Varios negociadores advirtieron que cualquier provisión más fuerte sobre la ampliación de la base de donantes habría hecho colapsar el acuerdo.

El presidente de la COP17 admite que todo pudo fracasar

Hambardzum Matevosyan, ministro de Ambiente de Armenia y presidente de la COP17, dijo a periodistas en las primeras horas del sábado que “logramos más de lo que podríamos haber esperado” dada la “importancia” de las decisiones adoptadas, según reportó Climate Home News. “Era 100% posible que esos puntos no salieran adelante. 100% posible”, agregó Matevosyan, subrayando que la conferencia avanzó en “todos los temas más importantes”.

En la plenaria de cierre, el grupo de Islas del Pacífico reconoció que la cumbre había logrado “grandes resultados”, pero señaló que los delegados también partían de Yereván “con realidades que no se reflejan en el texto oficial”, como la baja reposición del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), uno de los principales financiadores de proyectos de conservación.

Steven Guilbeault, ex ministro de Ambiente de Canadá que ayudó a negociar el Marco Global de Biodiversidad (GBF) de 2022, sostuvo que el paquete de acción de Yereván es “un paso importante hacia adelante”, pero “sigue siendo insuficiente para cumplir con nuestros compromisos de 2030”, según declaraciones reproducidas por Climate Home News.

Observadores advierten que el financiamiento sigue siendo el obstáculo

An Lambrechts, experta en política de biodiversidad de Greenpeace International, afirmó que la COP17 “mantuvo las cosas en movimiento y fijó promesas bien intencionadas”, pero agregó que estas “no eliminarán los principales obstáculos para la implementación”, como el financiamiento insuficiente y las restricciones de deuda en los países en desarrollo.

Daudi Sumba, director de conservación de WWF, señaló que los problemas financieros no fueron resueltos completamente. A pesar del acuerdo en Yereván, “temo que las finanzas seguirán siendo el tema clave que continúe acechando las cumbres de biodiversidad de la ONU”, dijo en un comunicado.

La decisión principal de la cumbre, bautizada como Vía de Yereván por la presidencia, insta a los países a revisar sus planes nacionales de biodiversidad, sujeto a disponibilidad de fondos, con un foco particular en cerrar la brecha de cobertura en “ecosistemas marinos, costeros y de aguas continentales”. También urge a las más de 60 naciones que aún no han presentado un plan nacional a que finalicen uno “lo antes posible”, tomando en cuenta las brechas identificadas por el informe de progreso de la ONU.

La cumbre también acordó acelerar la reducción de subsidios a actividades que dañan la naturaleza, una de las metas del Marco Global de Biodiversidad que enfrenta mayor resistencia de gobiernos e industrias. La próxima cumbre de biodiversidad, la COP18, está prevista para 2028 y será el punto de evaluación intermedio del acuerdo de 2022.

Fuente original: https://www.climatechangenews.com/2026/10/31/cop17-delivers-fragile-deal-scaling-up-biodiversity-conservation-armenia-cbd/

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