La agricultura sustentable en estancias grandes de Argentina es posible sin sacrificar productividad, según demuestran los agrónomos de AGD en Los Manantiales, una estancia de casi 10 mil hectáreas en La Carlota, Córdoba. El campo forma parte de las 40 mil hectáreas propias que la agroexportadora maneja en la provincia, todas bajo la misma directiva: ser tan sustentables como la tecnología y el conocimiento disponible lo permitan.
Julio Priotti, responsable de los campos propios de AGD, y Demian Monti, a cargo directo de Los Manantiales, diseñan un menú de prácticas para cada lote que incluye desde agricultura de precisión hasta corredores biológicos. La premisa es clara: preservar el campo y su suelo sin resignar rindes. En una visita de Bichos de Campo al establecimiento, ambos técnicos mostraron cómo esa búsqueda se traduce en decisiones concretas sobre cada hectárea.
Sembradoras que cambian de variedad según el ambiente
Uno de los chiches tecnológicos que utilizan es una sembradora con tanques independientes capaz de colocar dos variedades de soja diferentes en una misma pasada. El equipo sigue mapas de rendimiento acumulados durante más de una década, que identifican los distintos ambientes dentro de un mismo lote: lomas donde el suelo es menos profundo y sectores bajos con mayor capacidad de retención de agua.
Cuando la máquina avanza y cambia de ambiente, también cambia automáticamente lo que deposita en el suelo. En zonas de menor potencial siembran una variedad de ciclo largo; en los bajos, de mayor potencial, eligen ciclo corto para aprovechar mejor el agua disponible. Según explicó Monti a Bichos de Campo, esta tecnología les permitió levantar los pisos de rendimiento aumentando la productividad de los ambientes más limitantes, no solo de los mejores.
Antes de contar con estos mapas y la sembradora de doble tanque, la diferencia entre lomas y bajos solo se reconocía al momento de cosechar, cuando ya era tarde para ajustar el manejo. Ahora la prescripción se hace antes, lote por lote, con datos propios de más de diez campañas.
Del dato al suelo: cultivos de servicio y corredores biológicos
La tecnología en Los Manantiales no se agota en sensores y maquinaria. El establecimiento incorporó cultivos de servicio multiespecie con rotaciones de hasta diez cultivos, incluido el maní, y utiliza fertilización y pulverización variable según las necesidades de cada ambiente. También sumaron corredores biológicos pensados para darle lugar a plantas, insectos y polinizadores en medio de campos productivos.
Monti cuestionó desde el arranque la falsa dicotomía entre tecnología y sustentabilidad. En declaraciones a Bichos de Campo, afirmó que hay que usar todas las herramientas disponibles en la agronomía para potenciar la sostenibilidad, y que la tecnología es necesaria para lograrlo. Esa convicción atraviesa cada una de las prácticas que aplican en el campo.
El modelo que AGD despliega en Los Manantiales desafía la idea de que la escala productiva y el cuidado ambiental son incompatibles. En tiempos de presión climática y de mercados internacionales que empiezan a exigir trazabilidad sustentable, la experiencia de La Carlota ofrece un caso concreto de cómo se puede producir a gran escala sin degradar el recurso.













