El aumento de incendios en el Amazonas brasileño alcanzó el 140% interanual en octubre de 2026, con 18.907 focos registrados frente a los 7.868 del mismo mes del año anterior, según datos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE). El fenómeno de El Niño, que ya comenzó a intensificar la sequía en la región, aparece como el principal impulsor de esta escalada.
El número de octubre marca el peor mes para la Amazonía en poco más de dos años, desde los 41.463 incendios de septiembre de 2024, cuando Brasil atravesó su sequía más severa en medio siglo. Entre enero y octubre de 2026, el INPE contabilizó 48.487 incendios en la región, un 70% más que en el mismo período de 2025 y ya por encima del total de todo el año pasado.
La crisis sanitaria en Manaos por la humareda
La densa humareda generada por los incendios en los estados de Amazonas y Pará envolvió durante días a Manaos, ciudad de 2,3 millones de habitantes que registró algunos de los peores niveles de calidad del aire de Brasil en las últimas semanas. Las autoridades suspendieron actividades presenciales en escuelas y universidades en diferentes días de octubre por la calidad del aire calificada como crítica, según reportó EFEverde.
El sábado pasado, la Defensa Civil de Amazonas emitió una alerta por el empeoramiento de la contaminación en varias ciudades del estado, principalmente en Parintins, donde el nivel fue catalogado como crítico. Pese a las lluvias recientes, la situación sanitaria continúa comprometida.
Incendios premeditados en contexto electoral
El gobierno brasileño atribuyó parte del incremento a acciones premeditadas de agricultores interesados en expandir sus áreas de cultivo, que se multiplicaron entre la primera y segunda vuelta de las elecciones presidenciales de octubre. El ministro de Medio Ambiente, João Paulo Capobianco, afirmó en una visita a la Amazonía que existían indicios de una posible acción organizada para provocar incendios en áreas de bosque preservado, con el objetivo de degradar la vegetación y apropiarse ilegalmente de tierras públicas.
La administración de Luiz Inácio Lula da Silva, reelecto el 25 de octubre para su cuarto mandato no consecutivo, desplegó once aeronaves y unos 300 bomberos para reforzar las tareas de extinción que realizan las autoridades regionales. El gobierno mantiene su meta de eliminar la deforestación en la Amazonía hasta 2030.
Los especialistas advierten que si El Niño se convierte en un evento extremo como se prevé, puede provocar una nueva sequía intensa e impactar considerablemente las condiciones climáticas de la selva. El balance acumulado de 2026 aún está lejos de los más de 140.000 puntos de fuego registrados en 2024, pero la tendencia ascendente mantiene en alerta a los organismos de monitoreo.
Fuente original: https://efeverde.com/incendios-amazonia-brasilena-aumentan-140-octubre/
