Los bosques mixtos resisten mejor el calor y la sequía que los monocultivos

Vista aérea de bosque mixto con diversidad de especies arbóreas, representando la resiliencia forestal ante el cambio climáti

Imagen generada por IA. Escena representativa.

Los bosques con mayor diversidad de especies arbóreas resisten mejor el calor y la sequía que las plantaciones homogéneas, según un estudio internacional que analizó 88.116 parcelas forestales en Estados Unidos. La investigación, liderada por la Universidad de Pekín, confirma que cuando varios extremos climáticos golpean al mismo tiempo, los bosques mixtos pierden menos productividad y se recuperan más rápido.

El hallazgo tiene una consecuencia práctica inmediata: conservar biodiversidad y restaurar bosques con estructuras diversas puede ser tan importante como aumentar la superficie arbolada. En un clima con perturbaciones cada vez más complejas, no basta con contar árboles. Importa qué bosque se está creando.

Cuando el calor y la sequía atacan juntos, el daño se multiplica

El equipo de investigación estudió los llamados extremos climáticos compuestos, situaciones en las que dos perturbaciones aparecen simultáneamente. Los datos cubrieron el periodo 2001-2020 y combinaron información del programa Forest Inventory and Analysis del Servicio Forestal de Estados Unidos con estimaciones de productividad obtenidas mediante satélite.

En todas las parcelas estudiadas se detectó al menos un episodio compuesto de calor y humedad extrema durante esas dos décadas. En determinados lugares llegaron a identificarse hasta seis episodios. El resultado fue consistente: los bosques mostraron menor resistencia y peor recuperación ante los episodios compuestos que ante fenómenos individuales.

Durante una sequía, el árbol dispone de menos agua mientras las temperaturas elevadas incrementan la demanda atmosférica y favorecen la pérdida de humedad. La vegetación reduce su actividad para conservar agua y cae la fotosíntesis. Si la situación persiste, también disminuye la productividad del ecosistema. No se trataba simplemente de sumar el efecto de dos problemas. En muchos casos ambos se reforzaban.

La diversidad arbórea funciona como un seguro ecológico

Los bosques con mayor riqueza de especies arbóreas mostraron sistemáticamente mayor resistencia y recuperación, tanto frente a fenómenos individuales como frente a extremos compuestos. La explicación tiene lógica ecológica: no todas las especies utilizan el agua de la misma manera, ni desarrollan raíces a idéntica profundidad, ni crecen al mismo ritmo.

Cuando conviven árboles con estrategias diferentes, el bosque dispone de más formas de responder a una perturbación. Una especie puede reducir mucho su crecimiento durante una sequía mientras otra mantiene mejor su actividad. Algunas aprovechan capas más profundas del suelo. Otras toleran mejor determinados niveles de estrés hídrico. Esa complementariedad reduce el riesgo de que todo el ecosistema responda de la misma forma al mismo problema.

Los autores describen esta propiedad como una especie de seguro biológico. El concepto no es nuevo en ecología, pero esta investigación lo confirma con una escala de datos sin precedentes.

Plantar árboles y construir bosques resilientes no son lo mismo

El estudio añade evidencia masiva a una cuestión cada vez más importante en restauración ecológica. Una plantación homogénea puede establecerse rápidamente y recuperar cobertura vegetal, pero miles de árboles similares también pueden compartir vulnerabilidades frente a sequías, temperaturas extremas, enfermedades o plagas.

La conclusión práctica es precisa: las estrategias forestales deberían dejar de utilizar únicamente la superficie plantada o el número de árboles como indicadores de éxito. La diversidad de especies debe entrar en la ecuación desde el diseño mismo de los proyectos de restauración y conservación.

Según Ecoinventos, el estudio subraya que la selección de especies debe adaptarse al clima, suelo, disponibilidad de agua y ecosistema local. Introducir muchas especies sin considerar su idoneidad ecológica tampoco garantiza resiliencia. Pero en un planeta donde los extremos climáticos compuestos serán cada vez más frecuentes, un bosque diverso reparte mejor el riesgo.

Fuente original: https://ecoinventos.com/estudio-de-88-116-bosques-confirma-que-mezclar-especies-de-arboles-los-hace-mas-resistentes-al-calor-y-la-sequia/

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