El volcán Krakatoa (Anak Krakatau) registró una erupción de nivel 6 en el índice de explosividad volcánica el 4 de septiembre de 2026, según informó el Sistema Global de Coordinación y Alerta de Desastres (GDACS). La columna de ceniza y gas alcanzó hasta 400 metros sobre el cráter y se desplazó principalmente hacia el noroeste, oeste y suroeste.
La erupción afectó directamente el tráfico aéreo en Indonesia. Ocho aeropuertos suspendieron operaciones, lo que dejó varados a cerca de 150.000 pasajeros y canceló 209 vuelos, según reportaron medios locales citados por GDACS. Entre los aeropuertos cerrados figura el principal del país, aunque el reporte no especifica cuál.
Alerta naranja y población expuesta
El GDACS emitió alerta naranja para el evento, clasificándolo como un desastre volcánico que probablemente no requiere asistencia humanitaria externa, dado el nivel de capacidad de respuesta del país. Sin embargo, el informe señala que alrededor de 2.000 personas viven dentro de un radio de 30 kilómetros del volcán, mientras que 7,7 millones se encuentran a menos de 100 kilómetros.
El Centro Vulcanológico y de Mitigación de Desastres Geológicos de Indonesia (PVMBG) mantuvo el nivel de alerta en 3 sobre 4 y recomendó a la población permanecer al menos a 3 kilómetros del cráter. Las imágenes de las cámaras web mostraron material incandescente expulsado desde el volcán durante los días previos.
Antecedentes de actividad eruptiva
El Krakatoa viene registrando actividad eruptiva sostenida desde agosto. Entre el 20 y el 26 de ese mes, el PVMBG documentó emisiones diarias de plumas de ceniza y gas que ascendieron entre 100 y 400 metros, con dirección predominante hacia el noroeste y oeste. El volcán tiene un historial destructivo: en 1883, una erupción catastrófica mató a más de 36.000 personas y su explosión se escuchó a más de 4.800 kilómetros de distancia.
Anak Krakatau emergió en 1927 del mismo lugar donde colapsó el volcán original en 1883. Desde entonces, ha mantenido episodios de actividad intermitente que las autoridades indonesias monitorean de forma continua. El PVMBG no ha informado víctimas fatales ni heridos por la erupción de septiembre, pero la suspensión prolongada de vuelos puede extenderse varios días si las condiciones meteorológicas dispersan la ceniza hacia rutas aéreas comerciales.
La pregunta ahora es operativa: ¿cuánto tiempo tomará reabrir los aeropuertos sin comprometer la seguridad de las aeronaves que atraviesan una de las rutas más transitadas del sudeste asiático?
Fuente original: https://www.gdacs.org/report.aspx?eventtype=VO&eventid=1000148












