La crecida del río Paraná provocada por El Niño soltó al Uros-Z, un buque tanque de 107 metros de eslora que llevaba más de dos décadas amarrado sin terminar en un astillero correntino. La estructura de hierro rompió sus cabos y fue arrastrada casi dos kilómetros río abajo hasta quedar varada frente a los barrios Quilmes y Los Astilleros, según informó el diario Perfil.
El casco flotó a la deriva sin tripulación, sin propulsión y sin ningún tipo de señalización lumínica. El riesgo para la navegación nocturna es crítico: pescadores y embarcaciones menores transitan habitualmente esa zona, y la nave no cuenta con luces, boyas ni elementos de advertencia visual que permitan detectarla con visibilidad reducida.
Un abandono estatal de más de 25 años
El Uros-Z fue diseñado a principios de los 90 como buque químico con bodegas de acero inoxidable, bajo financiamiento del Fondo Nacional de la Marina Mercante. A mediados de esa década, la empresa contratante entró en concurso de acreedores y cedió la nave al Estado nacional como parte de pago de deudas.
Desde entonces, la estructura quedó en un limbo burocrático. Al no haberse terminado su construcción, el buque carece de matrícula oficial, lo que generó que ningún organismo nacional ni provincial asumiera jurisdicción o custodia formal sobre él.
En 2000, durante la gestión de Fernando de la Rúa, el Ministerio de Economía firmó un convenio para retirar el casco en 60 días. El compromiso nunca se concretó. La nave cuenta con equipamiento de alto valor comercial: un motor sin uso valuado originalmente en cerca de dos millones de dólares y tanques de acero inoxidable.
El precedente de 2018: 60 kilómetros sin control
En enero de 2018, otra crecida similar rompió las amarras del Uros-Z y provocó que el casco navegara sin control durante casi 60 kilómetros por el cauce del Paraná. En aquella ocasión, la Prefectura Naval Argentina logró custodiarlo y llevarlo hacia la zona de Empedrado.
Ocho años después, el deterioro acumulado tras más de un cuarto de siglo de abandono agrava la situación. Hasta la fecha, las autoridades no definieron un operativo oficial para retirar, remolcar o siquiera señalizar el casco varado frente a la capital correntina.
¿Cuántos accidentes más harán falta para que el Estado asuma la custodia efectiva de una estructura que hace 25 años es responsabilidad suya?
Fuente original: https://www.perfil.com/noticias/sociedad/peligro-en-el-parana-la-crecida-solto-al-barco-fantasma-de-107-metros-y-quedo-a-la-deriva-sin-senalizacion.phtml












