Los cables de fibra óptica instalados en glaciares de Suiza revelaron más de mil ‘terremotos de hielo’ en una sola semana, fracturas sísmicas que demuestran cómo el agua de deshielo penetra y quiebra masivamente las estructuras de hielo desde adentro. La técnica, llamada detección acústica distribuida (DAS por sus siglas en inglés), permite rastrear en tiempo real el proceso de hidrofractura que acelera el colapso de glaciares en todo el planeta.
El sistema funciona disparando pulsos láser a través de cables tendidos en patrón de grilla sobre el hielo. Cada vibración minúscula devuelve un eco lumínico que el interrogador registra, convirtiendo un solo cable en miles de sensores sísmicos. “Es efectivamente equivalente a miles de sismómetros”, explicó Thomas Hudson, sismólogo del ETH Zurich y autor principal del estudio, en declaraciones reproducidas por Grist.
Un mecanismo que nadie había observado en detalle
La hidrofractura ocurre cuando el agua de deshielo, más densa que el hielo sólido, se filtra por grietas y ejerce presión hacia abajo, abriendo fisuras profundas que debilitan la estructura del glaciar. “Se plantea como hipótesis que puede causar desintegración masiva de plataformas de hielo en la Antártida, Groenlandia y otras regiones, pero nadie había observado realmente el mecanismo en detalle”, señaló Hudson.
El equipo desplegó cables en un glaciar alpino suizo que amenaza infraestructura crítica: líneas ferroviarias y pueblos enteros. Los datos mostraron que la profundidad y cantidad de fracturas determinan directamente la estabilidad del hielo. “Qué tan profundas llegan estas grietas, y cuántas hay, realmente importa para la estabilidad del glaciar”, advirtió Hudson.
De Suiza a Groenlandia: el mismo patrón destructivo
Un estudio paralelo de 2024 instaló cables en el lecho marino frente a un glaciar de Groenlandia y encontró un ciclo destructivo: cuando bloques de hielo se desprenden violentamente, agitan el agua y rompen la capa aislante de agua fría que protege al glaciar, exponiendo más superficie al calor oceánico y acelerando el derretimiento.
La tecnología DAS es comparativamente barata y resistente. Si un evento catastrófico destruye el cable, la pérdida financiera es menor que con sismómetros tradicionales. Además, transmite datos en tiempo real sin necesidad de procesar información en laboratorio, lo que la convierte en candidata ideal para sistemas de alerta temprana.
Hudson confirmó que collapsos recientes como el de Nepal en 2025 probablemente emitieron señales detectables. “Estaría 99,999 por ciento seguro de que había señales que se podían captar”, afirmó a Grist, aunque aclaró que aún falta convertir esas señales en alertas precisas que protejan vidas. “Todavía es desafiante. Nuestra investigación aún no responde la pregunta de cómo transformar las señales en un sistema de alerta temprana preciso”.
En la Antártida, donde tormentas submarinas erosionan las plataformas flotantes desde abajo, el despliegue de DAS permitiría monitorear en detalle cuántas fracturas acumula el hielo y qué tan profundas llegan. Hudson planteó la aplicación futura: “Si podemos usar esta tecnología para entender qué tan profundas llegan esas grietas, y cuántas hay en el subsuelo, tendremos una mejor idea de qué tan estables son esos glaciares más grandes”.
La semana de trabajo de campo en Suiza registró más de mil sismos de hielo. El próximo paso es determinar si esa densidad de fracturas se repite en otras latitudes y si los patrones permiten predecir colapsos antes de que ocurran.
Fuente original: https://grist.org/science/fiber-optic-cables-reveal-icequakes-in-endangered-glaciers/












