Un equipo de la Universidad Tecnológica de Nankín logró fabricar células solares de perovskita sin atmósfera controlada, usando solo serigrafía al aire libre. El dispositivo alcanzó una eficiencia certificada del 21,86% y mantuvo más del 90,5% de su rendimiento tras 2.000 horas de operación continua, según informó Ecoinventos.
La técnica elimina uno de los cuellos de botella más caros de la energía solar avanzada: las salas con atmósfera controlada que encarecen la producción masiva. Al depositar todas las capas mediante serigrafía, un proceso industrial conocido y escalable, los investigadores chinos acercan la perovskita a la fábrica real.
El truco está en la tinta, no en la sala limpia
El problema técnico era microscópico pero letal: cuando se imprime una capa gruesa de perovskita, el precursor suele cristalizar antes de penetrar hasta el fondo. El resultado son defectos que frenan el paso de las cargas eléctricas.
El equipo chino diseñó una tinta con propionato de metilamonio y butironitrilo, dos cosolventes que reducen la viscosidad y dispersan los agregados de yoduro de plomo. Así, la solución se infiltra profundamente antes de solidificarse. La estructura final es una red densa de nanocristales con contacto óptimo entre la perovskita y el electrodo de carbono.
La eficiencia máxima alcanzó el 22,41%, pero la medición certificada quedó en 21,86%. Hay celdas de laboratorio con rendimientos más altos, pero ninguna se fabrica completamente al aire libre y con serigrafía.
Por qué importa para la energía solar barata
La resistencia térmica también sorprendió: el dispositivo operó 900 horas a 85 °C sin degradación observable. Las perovskitas suelen fallar en ambientes hostiles; esta arquitectura resiste porque la cristalización controlada reduce las tensiones internas.
Si la técnica se escala, podría democratizar el acceso a paneles de alta eficiencia sin las inversiones billonarias en infraestructura que hoy exige la industria fotovoltaica de punta. La serigrafía ya existe en miles de fábricas del mundo; adaptarla para imprimir células solares es técnicamente más simple que construir líneas de deposición al vacío desde cero.
La Universidad Tecnológica de Nankín no anunció aún ensayos piloto industriales, pero la arquitectura está diseñada para escalar.












