El plan quinquenal para la industria del carbón en China (2026-2030), publicado el 10 de agosto, prioriza la seguridad energética y la “transición verde y baja en carbono” del sector, pero no establece una fecha clara para reducir el consumo. El documento llega en un momento crítico: el país se comprometió a alcanzar el pico de emisiones de CO2 antes de 2030, pero la estrategia oficial apunta a estabilizar el uso de carbón en lugar de reducirlo activamente.
Según Dialogue Earth, el plan plantea consolidar la producción en grandes bases mineras y cerrar explotaciones menores, sin fijar objetivos de reducción total de capacidad. La ambigüedad genera lecturas divergentes entre expertos consultados por el medio especializado.
El consumo de carbón podría haber alcanzado su pico en 2025
Yang Fuqiang, asesor del Instituto de Energía de la Universidad de Pekín, sostiene que el consumo de carbón en China alcanzará su punto máximo entre 2025 y 2026. “Esto es esencial para sentar una base sólida hacia el pico nacional de CO2 antes de 2030”, declaró a Dialogue Earth. Según Yang, el consumo total en 2025 se mantendrá prácticamente estable respecto a 2024, con crecimiento mínimo.
Las importaciones de carbón ya comenzaron a descender. China compra habitualmente más de 400 millones de toneladas de carbón a Indonesia, pero esa cifra caerá este año, indicó Yang. El descenso responde a menor demanda en sectores industriales clave: la crisis inmobiliaria redujo el consumo de acero, y el uso para calefacción residencial también cayó.
Lauri Myllyvirta, cofundador del Centre for Research on Energy and Clean Air, ofrece una lectura más escéptica. “Los planificadores chinos apuntan a estabilizar el consumo hacia 2030, permitiendo incrementos en los primeros años del periodo, en lugar del compromiso previo de reducir gradualmente el carbón entre 2026 y 2030″, advirtió a Dialogue Earth. Myllyvirta señala que el plan crea herramientas más fuertes para controlar la capacidad minera y el volumen de producción, pero no fija metas de reducción efectiva.
La industria carboquímica sigue en expansión
El único sector donde el consumo de carbón continúa creciendo es el carboquímico, que transforma el mineral en productos químicos, metanol y amoníaco. Yang Fuqiang considera necesario implementar controles totales de consumo en esta industria. “Enfrenta serios problemas de contaminación, particularmente el tratamiento de aguas residuales, gases y residuos sólidos”, explicó.
Sin embargo, Yang destaca que la alta concentración de CO2 en las emisiones del sector carboquímico hace viable la captura y el uso posterior para producir hidrógeno, amoníaco y metanol, y que las tecnologías de tratamiento de residuos han avanzado significativamente.
La ausencia de un cronograma claro para el pico de consumo responde, según Yang, a la dificultad de fijar una fecha precisa cuando aún no se conocen los niveles de 2026, y al interés del gobierno central de mantener flexibilidad para evitar pánico en el volátil mercado del carbón.
Implicancias globales de la política energética china
China es el mayor emisor mundial de CO2 y consume más carbón que el resto del mundo combinado. Cualquier decisión energética interna impacta directamente en los precios globales de commodities y las cadenas de suministro latinoamericanas.
Myllyvirta subraya que el plan refleja una nueva política de estabilización del consumo en lugar de reducción. Las restricciones sobre nuevas minas solo aplican a explotaciones por debajo de ciertos umbrales de tamaño, concentrando capacidad en unidades más grandes sin limitar el volumen total. La “capacidad de producción de reserva” apunta a que las minas puedan aumentar rápidamente el volumen para estabilizar precios.
El plan quinquenal chino publicado en agosto confirma que el gigante asiático mantendrá al carbón como columna vertebral de su matriz energética hasta 2030, con ajustes de eficiencia pero sin compromisos firmes de descenso.
Fuente original: https://dialogue.earth/en/climate/roundtable-unpacking-chinas-five-year-plan-for-coal/












