Los cultivos de cobertura según el INTA son una herramienta estratégica para mejorar la sustentabilidad de los sistemas productivos, según confirmó la investigadora Mirian Barraco en el 7° Simposio Nacional de Cultivos de Cobertura, realizado en la Estación Experimental de General Villegas. La experiencia acumulada durante más de dos décadas de investigación demuestra que estas prácticas aportan beneficios tanto al suelo como a la producción, indicó Barraco en su exposición del jueves pasado, reportada por Bichos de Campo.
La jornada reunió a cerca de un centenar de asistentes que recorrieron el campo experimental a través de cuatro estaciones técnicas guiadas por especialistas del INTA. Una de las paradas estuvo dedicada al análisis del pastoreo y las siembras aéreas, con exposiciones de Eduardo Sa Pereira, José Arroquy y Sebastián Rodríguez, todos investigadores del organismo.
Cómo los cultivos de cobertura mejoran la salud del suelo
Fernando Salvagiotti, del INTA Oliveros, junto a Barraco profundizaron en el impacto de los cultivos de cobertura en la salud del suelo. Compartieron datos sobre el aporte de materia orgánica y la mejora de las propiedades físicas y biológicas del suelo, dos factores críticos para la resiliencia de los sistemas productivos argentinos frente a la degradación.
Otra estación abordó el manejo agronómico de especies y mezclas de cultivos de cobertura, con presentaciones de Tomás Baigorria (INTA Marcos Juárez), José Araujo (INTA Oliveros) y Juan Ignacio Vanzolini (INTA Ascasubi). Romina Fernández y Liz Martínez, del INTA Anguil y General Villegas respectivamente, expusieron sobre especies adaptadas a ambientes con limitantes, brindando estrategias para escenarios productivos complejos.
Dos décadas de investigación aplicada a campo
La recorrida incluyó una sesión de pósters científicos y stands de empresas e instituciones del sector. El simposio reafirmó el rol central de los cultivos de servicio para construir sistemas agrícolas y mixtos más resilientes en todo el país, según consignó Bichos de Campo en su cobertura del evento.
La validación de estas prácticas por parte del principal organismo técnico agrícola de Argentina llega en un momento crítico para la región pampeana y extrapampeana, donde la degradación de suelos amenaza la seguridad alimentaria y la capacidad productiva a largo plazo. El INTA proyecta publicar los resultados completos de los ensayos en su próximo informe anual de investigación aplicada.













