Las cámaras instaladas en barcos pesqueros industriales de Chile documentaron descartes ilegales sistemáticos de merluza de cola, una especie declarada agotada por las autoridades, según reveló una investigación de Mongabay Latam firmada por Francisco Velásquez. El buque factoría Unzen, operado por Empresa Desarrollo Pesquero de Chile SA (Emdepes), controlada por la multinacional japonesa Nissui, fue sorprendido devolviendo al mar peces ya capturados en el 88% de los lances fiscalizados.
El descarte consiste en devolver al océano peces que ya fueron capturados, la mayoría muertos por las lesiones de las redes, la presión o el tiempo fuera del agua. Esta práctica está prohibida en Chile porque distorsiona las estadísticas de captura y fomenta la sobrepesca: los peces descartados no quedan registrados, lo que hace imposible evaluar el verdadero estado de las poblaciones marinas.
Fiscalización limitada, violaciones sistemáticas
Desde 2012, todas las naves industriales y artesanales mayores a 15 metros deben grabar sus faenas con Dispositivos de Registro de Imágenes. Pero el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) no tiene capacidad para revisar todos los videos. En el caso del Unzen, que realizó 174 lances durante 60 días en aguas de la Patagonia chilena en 2020, los fiscalizadores analizaron solo 17.
Ese muestreo bastó para comprobar la magnitud del problema. La merluza de cola (Macruronus magellanicus) está declarada agotada por la Subsecretaría de Pesca chilena, lo que significa que los ejemplares adultos están por debajo del límite seguro de reproducción. Emdepes fue multada con 321 millones de pesos (unos 339.000 dólares) y pagó al Estado en octubre de 2025.
23 Procesos en cinco años, más de un millón de dólares en multas
Entre 2020 y 2025, Sernapesca inició 23 procedimientos sancionatorios por descarte ilegal contra 11 empresas de la gran industria pesquera chilena, según documentó Mongabay Latam. De esos expedientes, 15 terminaron en multas que sumaron más de 1.050 millones de pesos, equivalentes a más de un millón de dólares. Otros seis casos acabaron en absolución y dos se cerraron sin sanción.
El patrón se repite en otros barcos. El Cabo de Hornos, de Pesca Chile SA, fue identificado con operaciones similares por los fiscalizadores, y ambos casos fueron confirmados por los tribunales tras procesos administrativos y judiciales que se extendieron por varios años.
Entre enero de 2025 y marzo de 2026, el organismo abrió otros 14 nuevos procesos sancionatorios por descarte ilegal en diferentes regiones de Chile, que siguen en investigación. Las cifras oficiales, sin embargo, esconden un subregistro: la capacidad de fiscalización del Sernapesca es insuficiente para revisar la totalidad de las grabaciones que las empresas entregan cada vez que desembarcan.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/08/descartes-ilegales-camaras-revelan-operaciones-prohibidas-pesca-industrial-chilena/
