Los drones agrícolas fabricados en China están expandiéndose hacia mercados emergentes de América Latina y Asia, según confirma la empresa líder del sector DJI. La compañía vendió más de 700.000 unidades a nivel global hasta junio, multiplicando por cinco sus cifras de hace apenas cinco años, según un informe divulgado por South China Morning Post.
La tecnología ya no se limita a fumigar cultivos. Los dispositivos ahora siembran, fertilizan, patrullan campos y transportan materiales en terrenos inundados o con pendientes pronunciadas. Según DJI, estas aeronaves movieron 17 millones de toneladas de suministros agrícolas en el último año.
Envejecimiento rural impulsa la automatización
El envejecimiento acelerado de la población rural en China explica el boom de la agricultura automatizada. Pekín está empujando la adopción masiva de drones para garantizar autosuficiencia alimentaria frente a la volatilidad de los mercados globales de commodities, señala el reporte del medio hongkonés.
DJI domina más del 40% del mercado mundial de drones agrícolas, según datos de la consultora Global Market Insights. En 2024, la empresa reportó que el 30% de sus ventas correspondía a exportaciones, y esa proporción está creciendo.
Latinoamérica y Sudeste Asiático, en la mira
La expansión hacia mercados emergentes representa “una tendencia irresistible“ de la agricultura moderna, afirmó Hu Ruifa, investigador senior del Instituto de Ciencias Agrícolas Avanzadas de la Universidad de Pekín, citado por South China Morning Post. Según Hu, China mantendrá su liderazgo en el sector durante los próximos años.
El sudeste asiático y América Latina concentran el interés de los fabricantes chinos. Ambas regiones enfrentan desafíos similares: poblaciones rurales envejecidas, fragmentación de la tierra cultivable y necesidad de aumentar rendimientos sin expandir la frontera agrícola.
Estados Unidos impuso restricciones comerciales a varios fabricantes tecnológicos chinos, pero las barreras no frenaron el crecimiento de las ventas globales de drones agrícolas. La tecnología china ofrece costos más bajos que alternativas occidentales, un factor decisivo para productores de países en desarrollo.
DJI vendió más de 100.000 unidades fuera de China durante el último año. La compañía no desglosó cifras por región, pero especialistas del sector anticipan que Latinoamérica verá un crecimiento exponencial en adopción durante los próximos tres años.
