A la hora de poner la mesa, elegir entre servilletas de papel o de tela sigue generando opiniones divididas. En un sondeo realizado por EcoNews entre personas que suelen comer fuera de casa, algunos destacaron la practicidad de las descartables, mientras que otros prefirieron las de tela porque pueden reutilizarse y generan menos residuos.
Las servilletas de papel se fabrican con pulpa de celulosa y para producirlas se utilizan madera, agua y energía. Además, si terminan en basurales o rellenos sanitarios y se degradan sin oxígeno, pueden liberar metano, un gas de efecto invernadero más potente que el dióxido de carbono (CO₂).
Las servilletas de tela también requieren fibras, agua, energía y procesos industriales para su fabricación, y cada lavado tiene un impacto ambiental. Sin embargo, su principal ventaja es que pueden reutilizarse durante meses o incluso años. Cuanto mayor sea su vida útil, más servilletas descartables se evita consumir.
Uno de los motivos por los que muchas personas siguen eligiendo las de papel es la dificultad para eliminar manchas de grasa, vino o salsas. Sin embargo, con algunos cuidados simples es posible mantener las servilletas de tela en buen estado y prolongar su vida útil.
Cómo lavar servilletas de tela sin dañarlas
1. Absorber la grasa lo antes posible
Si la mancha es reciente, lo primero es retirar el exceso de grasa sin frotar. Después, espolvorear almidón de maíz, bicarbonato de sodio o talco para bebés sobre la mancha y dejar actuar durante unos 30 minutos. Estos productos ayudan a absorber la grasa antes del lavado.
2. Tratar la mancha antes del lavado
Una vez retirado el polvo absorbente, aplicar una pequeña cantidad de detergente para platos sobre la zona afectada y frotar suavemente. Dejar actuar unos 15 minutos antes de enjuagar o pasar al lavado completo. Se recomienda utilizar agua tibia, ya que el agua muy caliente puede encoger el tejido. Si la mancha persiste, el procedimiento puede repetirse.
3. Lavar con un detergente suave
Antes de poner las servilletas al lavarropas, conviene separar las claras de las oscuras. Se recomienda usar un detergente suave y elegir un ciclo con agua tibia o fría, según el tipo de tela. Al terminar el lavado, es importante comprobar que las manchas hayan desaparecido antes del secado, ya que el calor puede fijarlas en el tejido.
4. Secarlas de forma adecuada
Siempre que sea posible, es preferible secar las servilletas al aire. También se recomienda no dejarlas dentro de la secadora una vez finalizado el ciclo, ya que el calor acumulado puede endurecer la tela.
Con estos cuidados, las servilletas de tela pueden conservarse en buen estado durante mucho más tiempo. Al reutilizarlas una y otra vez, también ayudan a reducir la cantidad de residuos que generan las servilletas descartables, por lo que representan una opción más sostenible para el uso cotidiano.












