Las emisiones globales de combustibles fósiles registran en 2026 su primera caída sostenida en un contexto de crecimiento económico, según un análisis publicado por Carbon Brief. La reducción estimada es del 0,5% respecto a los niveles de 2025, impulsada por la crisis geopolítica en el estrecho de Ormuz y el avance acelerado de las energías renovables.
El conflicto entre Estados Unidos e Irán interrumpió severamente el comercio a través del estrecho de Ormuz desde principios de año, disparando los precios del petróleo y el gas. Cada mes de bloqueo incrementó los incentivos para migrar hacia alternativas energéticas, desde vehículos eléctricos hasta generación solar y eólica.
La demanda de petróleo cae 2,4% mientras el carbón sube solo 1,2%
La Agencia Internacional de Energía (IEA) revisó sus proyecciones de demanda de petróleo a lo largo del año. En enero, la agencia estimaba un aumento de 930.000 barriles diarios para 2026. Para septiembre, esa cifra se había invertido: la IEA proyecta ahora una caída de 2,5 millones de barriles diarios, equivalente a una reducción del 2,4% respecto a 2025.
La demanda de gas también cayó. La IEA anticipaba en enero un crecimiento del 2,0%, pero en julio ya proyectaba una contracción del 0,6%. Los precios elevados del gas redujeron el consumo en mercados clave, mientras que pocos países lograron escalar el reemplazo por carbón de forma significativa.
El carbón sí registró un repunte del 1,2%, impulsado por factores no relacionados con Ormuz: un evento El Niño fuerte aumentó la demanda de refrigeración, deprimió la generación hidroeléctrica en mercados importantes y aceleró el desperdicio de energía solar y eólica en China por falta de capacidad de almacenamiento. Aun así, el aumento en las emisiones por carbón no compensó las caídas de petróleo y gas.
Los vehículos eléctricos duplican ventas en mercados emergentes
La crisis convirtió en permanente parte de la destrucción de demanda que inicialmente parecía temporal. Sverre Alvik, vicepresidente de la consultora DNV, advirtió en agosto que cada mes adicional de conflicto aumenta la probabilidad de que la caída en el consumo de petróleo sea irreversible.
Los vehículos eléctricos capturaron cuotas récord en Australia, China, Europa, Indonesia y Tailandia durante 2026. En julio, las ventas de eléctricos en mercados fuera de China, Europa y Norteamérica casi se duplicaron en comparación con el año anterior, según datos de la IEA.
Gobiernos que habían planificado depender de gas natural licuado (GNL) importado comenzaron a priorizar energía renovable doméstica. Otros países extendieron el uso de carbón por más tiempo del previsto, aunque sin revertir la tendencia general de descenso en emisiones.
La IEA esperaba en octubre de 2025 que la demanda global de petróleo alcanzara su pico recién en 2030. Ahora proyecta que el consumo se mantendrá prácticamente plano durante 2026 y 2027, poniendo en duda esa estimación anterior. Los combustibles fósiles representan dos tercios de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
La agencia publicará en octubre sus proyecciones interdependientes para carbón y gas en 2027: si los precios del gas siguen altos, el carbón podría crecer nuevamente; si bajan, la demanda de carbón retrocedería.
Fuente original: https://www.carbonbrief.org/analysis-global-fossil-fuel-emissions-set-to-fall-in-2026-amid-hormuz-crisis
