El envenenamiento de agricultores por pesticidas afecta entre 402 y 433 millones de trabajadores rurales cada año en todo el mundo, según un estudio publicado en la revista Frontiers in Public Health y reproducido por Yale Environment 360. Basado en datos públicos recopilados entre 2006 y 2023, el trabajo fue encargado por Pesticide Action Network y revela que casi la mitad de la población agrícola mundial —estimada en 934 millones de personas— sufre intoxicación aguda no intencional de forma sistemática.
La mayor carga de envenenamientos se concentra en el Sur Global. El sur de Asia encabeza la lista de casos, seguido por el sudeste asiático y África Oriental. A nivel nacional, Burkina Faso presenta la incidencia más alta: el 84% de sus agricultores y trabajadores agrícolas reportaron haber sufrido intoxicación, según el estudio.
Burkina Faso lidera la crisis: 84% de trabajadores afectados
El informe documenta que 11.000 muertes ocurren cada año por envenenamiento con pesticidas, y cerca del 60% de esas muertes se producen en India. Jayakumar Chelaton, director ejecutivo de Pesticide Action Network India, afirmó en declaraciones reproducidas por The Guardian que la investigación expone “una crisis que ya no puede ignorarse”.
Los autores del estudio reclaman acción inmediata, incluida la implementación de una recomendación de Naciones Unidas para eliminar progresivamente los pesticidas altamente peligrosos. El uso global de pesticidas alcanzó las 3,8 millones de toneladas métricas en 2023, el doble que en 1990, según el documento.
Sheila Willis, responsable de programas internacionales de Pesticide Action Network UK, declaró: “Ahora que se ha revelado la escala del sufrimiento, los agricultores deben recibir apoyo para acceder a alternativas más seguras que protejan su salud y la de sus familias”.
La exposición crónica y el vínculo con Parkinson
El estudio no consideró el impacto de la exposición a pesticidas sobre los 84 millones de niños que trabajan en agricultura, ni evaluó los efectos crónicos a largo plazo. La intoxicación aguda se define como cualquier enfermedad o efecto sobre la salud experimentado poco después de la exposición.
Génon Jensen, directora ejecutiva de Health and Environment Alliance, advirtió sobre “los impactos devastadores tanto de las intoxicaciones agudas mencionadas en este estudio como de las exposiciones crónicas que sufren los trabajadores agrícolas y las comunidades”.
Hélène Nicora, directora general de Parkinson’s Europe, señaló que existe “evidencia abrumadora” de que el Parkinson es una enfermedad de origen ambiental, con pruebas crecientes que vinculan la exposición a pesticidas con el desarrollo de este trastorno progresivo. Francia, Alemania e Italia ya reconocen el Parkinson como enfermedad ocupacional para agricultores.
Rendert Algra, quien trabajó en la granja familiar en Países Bajos, declaró en un webinar de Friends of the Earth Europe que cree que su Parkinson está vinculado a los pesticidas que aplicó durante varios años: “Como hijo mayor, yo hacía toda la pulverización de pesticidas en nuestros campos”.
Los trabajadores se exponen principalmente durante la preparación y aplicación de los químicos, así como al tocar cultivos tratados y equipamiento o ropa contaminada. El informe destaca que la información disponible sobre envenenamiento por pesticidas es inadecuada y reclama protocolos estandarizados de vigilancia para que los reportes sean confiables y comparables.
Fuente original: https://e360.yale.edu/digest/farmers-pesticides-study
