La extracción de kril en la Antártida no tiene forma sostenible, según advirtió la oceanógrafa Sylvia Earle en una entrevista reciente desde Roma, reproducida por **Mongabay Latam**. Earle, quien en 1990 se convirtió en la primera mujer en ocupar el cargo de científica jefe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, pidió poner fin a la pesquería que opera en las aguas internacionales que rodean el continente cubierto de hielo.
“No hay manera de extraer kril de forma sostenible en la Antártida, punto”, dijo Earle. “El kril es fundamental para la integridad de todo el sistema: ballenas, peces, aves, focas, leones marinos, lo que se le ocurra”.
El kril antártico (Euphausia superba), un crustáceo que mide alrededor de seis centímetros y pesa dos gramos, sostiene la cadena alimentaria polar. Algunas poblaciones de ballenas jorobadas (Megaptera novaeangliae) nadan 8000 kilómetros desde sus zonas de reproducción tropicales hasta la Antártida en busca de este alimento. Pingüinos y focas también dependen de él.
La industria lo extrae principalmente para elaborar aceite de Omega-3, comercializado como suplemento dietario, y para producir harina destinada a alimentar peces de granja. La semana pasada, funcionarios de Estados Unidos, China, Rusia y otros 24 países negociaban en Tasmania un posible acuerdo para ampliar de forma drástica la cuota global de captura, durante la reunión anual de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA).
Una empresa noruega controla dos tercios del mercado
Earle apuntó en particular contra la firma noruega Aker BioMarine, responsable de cerca de dos tercios del mercado global de kril. “Una parte se destina a fabricar aceite de kril que se ha promocionado como bueno para nuestra salud. Quizá lo sea, pero ¿a qué costo para el ambiente?”, cuestionó según Mongabay Latam. “Todo es por elección. No son necesidades”, añadió.
La compañía fue fundada por el multimillonario Kjell Inge Rokke, quien amasó su fortuna en la industria del petróleo y el gas. Rokke sigue siendo el mayor accionista del conglomerado Aker ASA, que en 2024 escindió su división de pesca de kril y vendió una participación mayoritaria a la firma de capital privado American Industrial Partners, con sede en Nueva York.
Matts Johansen, presidente de Aker QRILL y director ejecutivo de Aker BioMarine, defendió la actividad. “Décadas de ciencia independiente de varios países, incluida la evaluación más reciente de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, respaldan la sostenibilidad de la pesquería de kril antártico”, señaló en un comunicado reproducido por Mongabay.
La pesca cerró por segundo año consecutivo antes de tiempo
En agosto de 2026, la pesquería de kril en la Antártida se interrumpió por segundo año consecutivo después de que los barcos de arrastre, en su mayoría noruegos y chinos, alcanzaran el límite de 620.000 toneladas métricas antes de que terminara la temporada prevista. Es el segundo cierre anticipado en dos años.
Los ambientalistas y el propio comité científico de la CCRVMA insisten en que cualquier expansión de la pesca debe ir acompañada de la creación de un área marina protegida del tamaño de California cerca de la península antártica, una zona ambientalmente sensible donde se restringiría la actividad. Argentina y Chile presentaron la propuesta hace una década, pero el organismo internacional lleva años estancado en torno al plan.
La presión sobre el kril llega en un momento crítico: el cambio climático ya está fragilizando el ecosistema polar, con deshielo acelerado y cambios en la temperatura del agua que afectan la reproducción de especies. La CCRVMA volverá a reunirse en 2027 para revisar las cuotas de pesca.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/11/no-hay-manera-de-extraer-kril-forma-sostenible-antartida-entrevista-oceanografa-sylvia-earle/
