Farmacéuticas bajo acusación por ‘parasitar la naturaleza’ ante fracaso del fondo de biodiversidad

Dosel de selva tropical que alberga la biodiversidad genética de la que depende la industria farmacéutica.

Foto: Balazs Simon / Pexels

La industria farmacéutica mundial enfrenta acusaciones de ‘parasitar la naturaleza’ luego de que el Cali Fund, un fondo global de biodiversidad creado para que las empresas que aprovechan recursos genéticos contribuyan a la conservación, recaudara apenas USD 7.085 en 18 meses. La meta del mecanismo era alcanzar USD 1.000 millones anuales.

El fondo fue diseñado en el marco del Convenio sobre Diversidad Biológica para cerrar lagunas legales relacionadas con el uso de información de secuenciación digital (DSI, por sus siglas en inglés). Las farmacéuticas dependen de esa información genética de organismos de todo el planeta para desarrollar nuevos medicamentos, pero según los datos publicados al inicio de la COP17 en Ereván, Armenia, ninguna de las grandes compañías del sector ha contribuido hasta el momento.

June Rubis, representante de pueblos indígenas y comunidades locales de Asia en el comité directivo del Cali Fund, fue contundente en declaraciones reproducidas por The Guardian: “Mirá cuánta ganancia están obteniendo estas compañías farmacéuticas, y solo estamos pidiendo un porcentaje mínimo. Definitivamente, están parasitando la naturaleza”. Rubis agregó que las empresas no parecen reconocer la importancia de proteger la biodiversidad ni de apoyar a las comunidades que la defienden.

Un análisis de Zero Carbon Analytics (ZCA) reveló que las 15 principales compañías farmacéuticas podrían haber aportado USD 756 millones en 2025 si hubieran seguido las pautas del fondo, que sugieren una contribución voluntaria del 1% de las ganancias o del 0,1% de los ingresos. En 2025, esas 15 empresas generaron ganancias combinadas de alrededor de USD 161.000 millones, según la investigación de ZCA.

Hasta el lunes 20 de octubre de 2026, el Cali Fund había recibido compromisos por apenas USD 10.656, de los cuales solo USD 7.085 fueron depositados. Las tres contribuciones provienen de empresas pequeñas: la británica Prozomix (USD 5.000), la también británica TierraViva AI (USD 1.000) y la belga E-Biom (USD 1.085).

Críticas de la industria y la respuesta del fondo

Guilherme Cintra, director de política de innovación de la Federación Internacional de Fabricantes y Asociaciones Farmacéuticas, dijo a The Guardian que la industria está comprometida con la biodiversidad pero tiene “preguntas continuas sobre el diseño e implementación del mecanismo”. Cintra argumentó que el esquema actual se superpone con leyes existentes, se basa en supuestos inexactos sobre cómo se usa la DSI en el desarrollo de medicamentos y pide a las empresas entregar una parte de sus ingresos totales, aunque la DSI no se haya usado en el desarrollo de un medicamento específico.

Brian O’Donnell, director de Campaign for Nature, criticó el enfoque voluntario del fondo en declaraciones al medio británico: “Se ha gastado más dinero en reuniones hablando sobre el Cali Fund que lo que hay en sus arcas. Es demasiado optimista esperar que las empresas contribuyan voluntariamente, y deberían ser obligadas a hacerlo”.

Un vocero del Cali Fund respondió a las críticas reconociendo que el monto recaudado es “decepcionante pero no del todo sorprendente”, según publicó The Guardian. El portavoz agregó que instrumentos financieros comparables generalmente tardan dos o tres años antes de que las contribuciones comiencen a escalar, y que el esquema operativo todavía se está completando.

El rol de la DSI y el debate en la COP17

El fondo se estableció para abordar la complejidad creciente de garantizar que las empresas paguen por su uso de la naturaleza, debido a avances biotecnológicos que permiten almacenar grandes volúmenes de información genética en bases de datos públicas. La investigación científica pasó de depender de muestras físicas al uso de DSI, y el Cali Fund fue diseñado para cerrar las lagunas que emergieron con ese cambio.

Al menos la mitad del dinero del fondo se dirigirá a áreas identificadas como prioritarias por pueblos indígenas y comunidades locales. Victoria Kalyvas, autora del análisis de Zero Carbon Analytics, advirtió en declaraciones a The Guardian que “el futuro de la salud está escrito en el ADN de la naturaleza. La industria farmacéutica tiene mucho que perder con su destrucción, al igual que los pacientes”.

La COP17 de biodiversidad, que se celebra esta semana en la capital armenia, debatirá el futuro del mecanismo como parte de los esfuerzos más amplios para cerrar una brecha de financiamiento de USD 700.000 millones anuales en conservación de la naturaleza.

Fuente original: https://www.theguardian.com/environment/2026/oct/22/cop17-cali-conservation-fund-pharmaceutical-freeriding-nature-aoe

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