Una estudiante de 15 años inventa un filtro de coco contra microplásticos y descubre hongos que los descomponen

Fibra de coco natural, material poroso usado en filtros contra microplásticos inventados por estudiantes.

Foto: cottonbro studio / Pexels

Una estudiante de 15 años creó un filtro de coco contra microplásticos que atrapaba contaminantes del mar, y dos años después descubrió algo que ni ella esperaba: los hongos que crecían en esa misma fibra eran capaces de descomponer plástico y componentes químicos de protectores solares. La historia de Vera Wang, alumna del instituto Kaiser en Hawái, arrancó con una duda simple en clase y terminó en el laboratorio con hallazgos que podrían cambiar el modo en que pensamos la biorremediación oceánica.

Todo empezó cuando Wang cursaba décimo grado. Diseñó un filtro usando fibra de coco tejida al estilo tradicional polinesio, un material poroso que atrapa partículas pequeñas y crema solar flotando en la superficie del agua. El invento funcionó, pero entonces surgió la pregunta clave: qué hacer con los restos contaminantes atrapados en la fibra. En lugar de tirarlos, Wang llevó su duda al Centro de Investigación de Biociencias del Pacífico de la Universidad de Hawái en Mānoa, donde trabajó junto a la investigadora Kaylee Christensen.

Los hongos de la cáscara de coco que degradan plástico

Cuando la fibra del coco se humedece y se expone al aire, se convierte en un ambiente perfecto para microorganismos. Wang y Christensen aislaron esos hongos y los pusieron en contacto con plásticos y crema solar para ver cómo reaccionaban. La sorpresa fue que algunos de esos hongos degradaban ambos contaminantes, transformándolos en sustancias más simples. Los resultados fueron similares a los de un estudio publicado en la revista científica Mycologia por Ronja Steinbach, donde 42 de 68 cepas de hongos marinos lograron degradar poliuretano.

El equipo también descubrió que los taninos, sustancias naturales presentes en las plantas, aceleraban la capacidad de descomposición de los hongos. Y cuando analizaron el ADN de las cepas encontradas, muchas ni siquiera estaban registradas en las bases de datos genéticas. Hablamos de especies de hongos desconocidas hasta ahora, según informó Ecoticias.

Premios y proyección

El trabajo de Wang ganó el primer puesto en microbiología en la Feria Estatal de Ciencia e Ingeniería de Hawái de 2026. En mayo del mismo año, logró el tercer lugar en los premios de microbiología de la Society for Science en la feria internacional Regeneron, con un premio de 1.200 dólares. Aunque todavía es una investigación escolar y no puede liberarse en el océano sin más pruebas, la línea de trabajo es promisoria.

La nota oficial se publicó en University of Hawaiʻi News. Wang tiene 17 años ahora, y su filtro casero de fibra de coco sigue siendo uno de los ejemplos más claros de cómo la innovación juvenil puede encontrar soluciones de bajo costo y base natural para uno de los problemas ambientales más urgentes del planeta.

Fuente original: https://www.ecoticias.com/residuos-reciclaje/una-estudiante-de-15-anos-crea-un-filtro-oceanico-con-fibra-de-coco-para-atrapar-microplasticos-y-dos-anos-despues-descubre-que-los-hongos-de-esa-cascara-pueden-descomponer-plastico-y-componentes-qu

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