Una extensión de hielo desaparecido en la Antártida equivalente al tamaño de Francia fue detectada en junio de 2026 por científicos del Instituto Cooperativo de Investigación en Ciencias Ambientales (CIRES) de la Universidad de Colorado Boulder, según informó Inside Climate News. El fenómeno ocurrió en pleno invierno austral, la época del año en que las temperaturas caen y el océano circundante normalmente se congela, duplicando el tamaño del continente.
Ted Scambos, investigador senior del CIRES, explicó en una entrevista con Living on Earth que la costa oeste de la península antártica, la región que apunta hacia Sudamérica, presentaba una ausencia total de hielo marino a mediados de junio. “Es extremadamente inusual en los últimos 50 años de registros en la Antártida, y probablemente durante mucho más tiempo”, afirmó Scambos.
El calor del océano y el viento: dos motores del colapso
La causa inmediata es un patrón de vientos inusualmente fuerte que empuja aire cálido desde el Pacífico Sur hacia esta zona de la Antártida. El hielo simplemente no se está formando. Pero hay un segundo factor: la superficie del océano también está inusualmente cálida, y ambos fenómenos están vinculados a la manera en que los vientos redistribuyen el agua alrededor del continente.
“Es difícil saber qué vino primero. Probablemente ambos están ocurriendo juntos”, sostuvo Scambos. Normalmente, esa región estaría completamente congelada y el clima costero sería mucho más frío, porque el aire debería cruzar cientos de kilómetros de océano helado antes de tocar el continente. Ahora, el aire cálido y húmedo llega directo desde el mar abierto y descarga grandes cantidades de nieve sobre la Antártida.
La paradoja: más nieve en el sur, pero perdida neta de hielo
Aunque el área al sur de Sudáfrica registró suficiente acumulación de nieve como para compensar parcialmente las pérdidas en otras regiones, la masa total de hielo antártico ha estado cerca del equilibrio en los últimos años. Sin embargo, Scambos advirtió que “sigue habiendo una catástrofe que evoluciona lentamente en la capa de hielo en otras partes de la Antártida”.
La amenaza más grave no viene desde la superficie, sino desde abajo. Corrientes oceánicas profundas, más cálidas que el agua superficial, están llegando con mayor frecuencia a la costa antártica y derritiendo los glaciares desde su base. “Eso es el gran problema a largo plazo en la Antártida“, señaló Scambos.
La región que enfrenta el Pacífico está recibiendo la mayor parte de ese agua profunda caliente, lo que acelera el derretimiento de los glaciares más grandes. Esos glaciares se desinflan más rápido de lo que la nieve puede reemplazarlos, un proceso que, si se sostiene, elevará el nivel del mar de forma irreversible.
La próxima temporada de invierno antártico, que comienza en mayo de 2027, será clave para determinar si la pérdida de hielo detectada en 2026 fue una anomalía temporal o el inicio de una nueva fase en el colapso de las plataformas de hielo del continente más austral del planeta.
Fuente original: https://insideclimatenews.org/news/11072026/antarctica-missing-ice/
