Los incendios forestales en Indonesia que no se apagan han consumido al menos 202.000 hectáreas entre enero y julio de 2026, según la agencia de manejo de desastres BNPB, pero esa cifra es provisional: no incorpora la aceleración registrada desde agosto, cuando miles de puntos de calor nuevos fueron detectados por satélite en las islas de Sumatra y Borneo. El problema no está solo en la superficie. Las turberas drenadas para plantaciones de palma aceitera arden a varios metros de profundidad, reaparecen después del riego superficial y liberan enormes cantidades de carbono.
El fenómeno El Niño no inicia las llamas, pero reduce las precipitaciones y multiplica la capacidad de propagación de fuegos asociados principalmente a la actividad humana. Nazir Foead, exdirector de la Agencia de Restauración de la Turba de Indonesia (BRG), advirtió en declaraciones a EFE que el país tendrá menos lluvia hasta finales de año. “Puedes verter toneladas de agua para apagar la superficie, pero el fuego subterráneo sigue ardiendo y al día siguiente reaparece”, explicó Foead. El bombardeo aéreo, sostuvo, es costoso e ineficaz por sí solo.
Turberas que arden bajo tierra durante meses
Las turberas indonesias están formadas por un material poroso que atrapa oxígeno en su interior. Cuando se drenan para plantaciones industriales —Indonesia es el primer productor mundial de aceite de palma junto a Malasia—, la materia orgánica pierde su humedad natural y se convierte en combustible subterráneo. Según Naciones Unidas, estos incendios generan diez veces más gases de efecto invernadero que los fuegos forestales convencionales.
Muhamad Yani, bombero desplegado en Kalimantan, dijo a EFE que su equipo tarda unas 12 horas en extinguir un promedio de 0,8 hectáreas por día en zonas de turberas, algunas con llamas hasta de cinco metros de profundidad. “No hay días libres”, aseguró Yani, que enfrenta la emergencia junto a más de 15.000 efectivos desplegados en la región, mientras sufre tos crónica por la exposición diaria al humo.
Fallas en gobernanza y empresas bajo investigación
El ministro de Bosques de Indonesia, Raja Juli Antoni, clausuró esta semana tierras afectadas en Borneo “donde se realizaban actividades no autorizadas de siembra de palma”, según informó Ecoticias. El presidente indonesio, Prabowo Subianto, ordenó a la Policía emprender acciones legales contra las corporaciones involucradas en quemas intencionadas para la apertura de cultivos. Foead sostuvo que algunas empresas crean un “problema mayor” al desarrollar grandes plantaciones industriales por las que hacen enormes drenajes de turbas, aumentando el riesgo de estos incendios recurrentes.
Según las mediciones de Copernicus, Indonesia se ubicó esta semana como el mayor emisor de carbono del mundo debido a incendios forestales, cuyo impacto en el calentamiento del planeta es varias veces superior al de países con territorios más amplios como Brasil o Rusia. El Gobierno ha ordenado el cierre temporal de miles de escuelas y ha llamado a millones de personas a utilizar mascarillas en exteriores debido a la alta densidad de la neblina de humo, cuya toxicidad se ha esparcido en menor medida en el aire de Malasia, Brunéi y Singapur.
La clave periodística no será únicamente cuánta superficie se apaga, sino cuántas turberas se rehidratan, qué empresas son investigadas y si se impide que las zonas quemadas terminen convertidas en nuevas plantaciones.
Fuente original: https://www.ecoticias.com/uncategorized/incendios-forestales-en-indonesia-fuego-turberas
