Las invasiones ilegales en áreas protegidas de Bolivia están destruyendo ecosistemas críticos a una velocidad alarmante, según reveló un análisis satelital realizado por Mongabay Latam. En los últimos dos años, la Reserva San Rafael registró 15.119 alertas de deforestación, mientras que el Parque Nacional Amboró acumuló 256.025 alertas en el mismo periodo.
Un equipo de periodistas de Mongabay Latam viajó hasta estas áreas protegidas para verificar los datos satelitales en terreno. En San Rafael, ubicada en la chiquitanía boliviana, encontraron zonas recién deforestadas por colonos provenientes del occidente del país que penetraron el área protegida para sembrar granos y comercializar maderas preciosas.
En el Parque Nacional Amboró, situado en la amazonía boliviana, la situación no es menos grave. Los comunarios locales denunciaron ante los periodistas el cultivo ilegal de hoja de coca dentro de los límites del parque, una actividad que impulsa la tala sistemática del bosque nativo.
La geografía de los avasallamientos en Bolivia
Los avasallamientos (término boliviano para las invasiones ilegales de tierras) no son eventos aislados sino operaciones organizadas. Según documentó el reporte de Iván Paredes Tamayo y Nelfi Fernández Reyes para Mongabay Latam, los invasores llegan con maquinaria pesada, desmontan el terreno en cuestión de días y establecen asentamientos permanentes que el Estado boliviano no logra desalojar.
La Reserva Municipal de San Rafael, una de las últimas áreas de bosque seco chiquitano bien conservadas, enfrenta una presión demográfica sin precedentes. Los colonos avasalladores buscan tierras fértiles para agricultura a gran escala, aprovechando la debilidad de los controles estatales en zonas remotas.
El Parque Nacional Amboró, por su parte, alberga una biodiversidad excepcional que incluye especies endémicas de flora y fauna. La expansión de cultivos ilegales de coca está fragmentando hábitats críticos y abriendo caminos que facilitan nuevas invasiones.
Qué dice el Estado boliviano frente a las invasiones
Las autoridades bolivianas no han presentado un plan concreto para frenar los avasallamientos en áreas protegidas. La falta de presencia estatal permanente en estos territorios facilita que los invasores consoliden posiciones antes de que llegue cualquier operativo de desalojo.
El análisis satelital de Mongabay Latam utilizó alertas GLAD (Global Land Analysis and Discovery) de la Universidad de Maryland, un sistema de monitoreo reconocido internacionalmente. Las 271.144 alertas combinadas en San Rafael y Amboró representan miles de hectáreas de bosque nativo convertidas en parcelas agrícolas o zonas de extracción maderera en solo dos años.
La situación expone la fragilidad del sistema de áreas protegidas boliviano frente a la presión combinada de acceso a tierra, agricultura ilegal y narcotráfico. Sin mecanismos efectivos de control territorial, las reservas que deberían garantizar la conservación de ecosistemas únicos se convierten en zonas de libre acceso para actividades extractivas ilegales.
Fuente original: https://es.mongabay.com/specials/2026/07/avasallamientos-en-bolivia-las-invasiones-ilegales-que-lastiman-las-areas-protegidas/
