La población mundial que vivirá con calor extremo se duplicará para 2050, según un estudio de la Universidad de Oxford

Personas en la calle durante una fuerte ola de calor en São Paulo, Brasil. Según el nuevo estudio, Brasil, Venezuela, Paraguay, Honduras, Guatemala y Nicaragua serán los países de la región con cambios más significativos. (Foto: Paulo Pinto/Agencia Brasil)

Casi la mitad de la población mundial (3.79 mil millones) vivirá con calor extremo para 2050 si el mundo alcanza los 2 °C de calentamiento global por encima de los niveles preindustriales, un escenario que los científicos del clima ven cada vez más probable, advierte un nuevo estudio de la Universidad de Oxford.

En 2010, el 23% de la población mundial vivía con calor extremo, y esto aumentará al 41% en las próximas décadas. Los hallazgos, publicados en Nature Sustainability, revelan graves implicaciones para la humanidad y señalan que Brasil, Nigeria, Sudán del Sur y Laos sufrirán los aumentos más significativos en temperaturas peligrosamente altas.

Los países que más sentirán el aumento de las temperaturas

Los 20 países con los cambios más significativos en Grados Días de Refrigeración (GRD) son naciones en desarrollo. Están ubicados cerca de la línea del Ecuador o dentro de latitudes tropicales y subtropicales, lo que resulta en climas cálidos con temperaturas altas durante todo el año.

Se espera que estos cambios tensionen aún más el desarrollo socioeconómico de estas regiones. La mayoría de estos países están en África (República Centroafricana, Nigeria, Sudán del Sur, Burkina Faso, Mali, Chad, República Democrática del Congo, Camerún, Uganda, Benín, Congo), mientras que otros están en Sudamérica (Brasil, Venezuela, Paraguay), Centroamérica (Honduras, Guatemala, Nicaragua) y el Sudeste Asiático (Laos, Tailandia, Camboya).

El aumento proyectado en el calor extremo también conducirá a un aumento significativo en la demanda de energía para sistemas de refrigeración y las emisiones correspondientes.

Como indica el Dr. Luke Parsons, de The Nature Conservancy, “las naciones de bajos ingresos tienen una vulnerabilidad social relativamente mayor, lo que significa que pueden ser las menos equipadas para hacer frente a los impactos del calentamiento, a la vez que enfrentan algunos de los mayores aumentos en el calor extremo. Abordar esta crisis requiere acción urgente en múltiples frentes, incluyendo limitar el calentamiento mientras simultáneamente se amplían las soluciones de refrigeración que pueden ayudar a las poblaciones más vulnerables”.

El informe de la Universidad de Oxford llega unos meses después del informe de Lancet Countdown Latinoamérica en el que se advertía que la mortalidad relacionada con el calor aumentó un 103% en América Latina y el Caribe. De hecho, esta región ha experimentado un aumento sostenido de la mortalidad relacionada con el calor entre 1990 y 2021, con un incremento especialmente notable en el número de muertes a partir de 2008.

El calor le ha costado a la región unos 855 millones de dólares anuales en el periodo 2015-2024, lo que supone un aumento del 229% con respecto al periodo 2000-2009. Es más, las pérdidas laborales relacionadas con el calor en América Latina alcanzaron los 52.000 millones de dólares (0.81% del PIB) en 2024, lo que supone un aumento del 12.6% con respecto a 2023, afectando principalmente a los sectores de la agricultura y la construcción.

Con el aumento de las temperaturas, se elevará la demanda de refrigeración. (Foto: Kévin JINER/Unsplash)

Nuevas demandas de refrigeración

El informe de Oxford asegura además que los países con climas más fríos verán un cambio relativo mucho mayor en días incómodamente calurosos, duplicándose en algunos casos. En comparación con el período 2006-2016, cuando el aumento de la temperatura media global alcanzó 1 °C por encima de los niveles preindustriales, el estudio encuentra que un calentamiento de 2 °C conduciría a una duplicación (incremento del 100%) en Austria y Canadá, 150% en el Reino Unido, Suecia y Finlandia, 200% en Noruega y un aumento del 230% en Irlanda.

“Nuestro estudio muestra que la mayoría de los cambios en la demanda de refrigeración y calefacción ocurren antes de alcanzar el umbral de 1.5 °C, lo que requerirá que se implementen medidas de adaptación significativas desde el principio. Por ejemplo, muchos hogares pueden necesitar que se instale aire acondicionado en los próximos cinco años, pero las temperaturas seguirán aumentando mucho después de eso si alcanzamos 2 °C de calentamiento global”, dice el Dr. Jesus Lizana, autor principal y Profesor Asociado en Ciencias de la Ingeniería.

Por su parte, la Dra. Radhika Khosla, Profesora Asociada en la Smith School of Enterprise and the Environment y líder del Programa Future of Cooling de Oxford Martin advierte: “Superar 1.5 °C de calentamiento tendrá un impacto sin precedentes en todo, desde la educación y la salud hasta la migración y la agricultura. El desarrollo sostenible con cero emisiones netas sigue siendo el único camino establecido para revertir esta tendencia de días cada vez más calurosos. Es imperativo que los políticos recuperen la iniciativa hacia ello”.

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