La expansión de mosquitos transmisores de enfermedades por el cambio climático convierte a millones de personas en poblaciones vulnerables sin inmunidad previa ni sistemas sanitarios preparados. Connecticut, en Estados Unidos, detectó 54 especies de mosquitos, incluido el Aedes aegypti, vector histórico de dengue y Zika que antes solo habitaba climas cálidos del sur del país.
Philip Armstrong, científico jefe de la Estación Experimental Agrícola de Connecticut que coordina el programa estatal de monitoreo, explicó a Inside Climate News que varias especies invasoras están “avanzando hacia nuestra área”. El programa estatal de trampeo y testeo ya confirmó casos de virus del Nilo Occidental esta temporada, enfermedad que se convirtió en la principal amenaza vectorial del noreste del país desde su llegada en 1999.
El calentamiento acelera los ciclos reproductivos de los vectores
Brian Leydet, investigador de enfermedades transmitidas por mosquitos y garrapatas en la Universidad Estatal de Nueva York, señaló que las temperaturas más altas aceleran el desarrollo de los mosquitos, permitiendo múltiples ciclos reproductivos anuales en regiones donde antes el clima limitaba la reproducción.
Leydet ayudó a establecer un programa de monitoreo en el condado de St. Lawrence (Nueva York) en 2024, después de un brote de encefalitis equina del este. A diferencia de Connecticut, Nueva York no tiene un sistema estatal, y muchos condados carecen de infraestructura y presupuesto para monitoreo regular, según el anuncio del proyecto.
Más de mil agencias locales sin coordinación nacional
Estados Unidos opera con más de 1.000 agencias de control de mosquitos fragmentadas a nivel local, sin una base de datos nacional de vigilancia que centralice información. Dan Markowski, de la Asociación Estadounidense de Control de Mosquitos, advirtió a Inside Climate News que el país debería tener un sistema unificado de recopilación de datos, pero “todo obviamente vuelve al dinero”.
Armstrong subrayó la importancia del testeo preventivo: “Realmente tenés que testear los mosquitos para saber dónde están los focos de estos virus. Para cuando nos enteramos de casos humanos, generalmente es demasiado tarde para hacer algo”. Connecticut estableció su programa en 1997, dos años antes de la llegada del virus del Nilo Occidental, para monitorear la encefalitis equina del este, enfermedad rara pero letal con 30% de mortalidad.
Los investigadores proyectan que enfermedades tropicales como dengue, Zika, chikungunya y malaria probablemente se establezcan en áreas templadas debido al cambio climático. Armstrong observó ciclos de mayor actividad viral que históricamente no existían: “Tiene todas las características de algo afectado por el cambio climático”.
Fuente original: https://insideclimatenews.org/news/16072026/better-monitoring-needed-as-mosquito-ranges-expand/
