El mundo se adapta al calor extremo pero no lo suficientemente rápido

Tierra agrietada por sequía extrema bajo cielo despejado, símbolo del calor extremo global.

Foto: Tomás Asurmendi / Pexels

El mundo se adapta al calor extremo pero no lo suficientemente rápido frente al avance del cambio climático, según reveló un nuevo informe de Naciones Unidas publicado la semana pasada. Aunque países desarrollados como Francia instalaron sistemas de alerta temprana y refugios climáticos tras la ola de calor europea de 2003 que mató a 70.000 personas, la velocidad del calentamiento global supera las medidas de adaptación existentes.

Europa experimentó cinco olas de calor durante el verano pasado, con temperaturas récord que secaron ríos, convirtieron vegetación en combustible para incendios y saturaron hospitales. El análisis preliminar contabilizó al menos 35.000 muertes en exceso solo en las primeras cuatro olas de calor, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que advirtió que se trató de un “ensayo general” para veranos aún más extremos.

El planeta ya superó 1.4 grados Celsius de calentamiento respecto a niveles preindustriales y el informe de ONU confirma que sobrepasará el límite de 1.5°C en los próximos años. Kristie Ebi, autora principal del reporte y profesora de salud global en la Universidad de Washington, señaló a Grist que “realmente no hay ningún lugar terriblemente bien adaptado a estos eventos muy extremos”.

Adaptación rezagada en países ricos y pobres

Christopher Callahan, científico climático de la Universidad de Indiana que estudia salud y economía del calor, explicó a Grist que “una ola de calor determinada ahora es mucho menos letal en Francia que antes”, gracias al plan nacional que obligó a instalar salas climatizadas en geriátricos y desarrollar espacios verdes urbanos. Sin embargo, advirtió que “las olas de calor se volverán tan intensas que superarán ese progreso de adaptación”.

Uno de los estudios de Callahan estimó que si los países mantienen el ritmo actual de adaptación al calor, solo evitarán 1 de cada 10 muertes esperadas. El documento de ONU reveló que tanto naciones pobres como ricas fallan en adaptar su infraestructura con la velocidad necesaria.

Ebi subrayó que los sistemas de alerta temprana quedaron obsoletos frente a olas de calor que ahora ocurren fuera de la temporada tradicional de mayo a septiembre, con temperaturas mucho más altas que los umbrales para los que fueron diseñados. Estudios recientes demostraron que el umbral donde el calor se vuelve peligroso para el cuerpo humano es más bajo de lo estimado: apenas 26°C combinados con alta humedad ya representan riesgo.

Los científicos proyectan que 2027 será muy probablemente el año más caluroso jamás registrado, por la convergencia del fenómeno El Niño —que atraviesa su ciclo más intenso en un milenio— y la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera. Europa ya no considera que 1.4 grados de calentamiento sea “relativamente seguro”, según reconoció Ebi, mientras el reporte advierte que “no hay buenos resultados por encima de 1.5 grados”.

Fuente original: https://grist.org/extreme-weather/the-world-is-adapting-to-extreme-heat-but-not-nearly-fast-enough/

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