La neblina tóxica generada por los incendios forestales en Indonesia envuelve desde agosto al sudeste asiático y mantiene a millones de personas encerradas en sus casas, con escuelas cerradas y actividades al aire libre suspendidas. Kuala Lumpur, Singapur y Kuching ocuparon el 14 de septiembre el podio de las tres ciudades con peor calidad de aire del planeta, según datos de IQAir.
Mohamad Haazim, editor de video que vive en Kuching, capital del estado malayo de Sarawak, actualiza varias veces al día el índice de contaminantes de Malasia. La ciudad, conocida por su aire limpio, lleva semanas oscilando entre “no saludable” y “peligroso”. “Ya no puedo correr al aire libre. Pasé de cinco entrenamientos semanales a solo dos en cinta bajo techo”, relató Haazim a Mongabay. El 31 de agosto, cuando volvía en auto desde Lawas, un pueblo fronterizo, la neblina se espesó tanto que comparó el paisaje con el videojuego de terror Silent Hill. “Era como entrar a otra dimensión”, dijo.
El gobierno malayo declaró el estado de emergencia en Serian, distrito fronterizo a 50 kilómetros de Indonesia, cuando el índice de calidad del aire superó los umbrales críticos. Entre el 7 y el 11 de septiembre, 647 escuelas cerraron en 12 distritos de Sarawak y casi 200.000 estudiantes debieron conectarse desde sus casas.
La neblina cruza fronteras y afecta la salud de millones
En Sabah, estado malayo del noreste de Borneo, la activista juvenil Priska Magdalena Sinem dejó de trotar y caminar por las tardes. “He tenido varios dolores de cabeza por el calor y la neblina. Conducir y ver gente todo el día se vuelve agotador cuando te sentís mareada”, contó a Mongabay. En Kuala Lumpur, el actor teatral Tarrant Kwok sufrió dolor de garganta recurrente y tos con flema. Su preocupación subió cuando su abuela de 88 años contrajo una infección respiratoria. “Tenía miedo de que la neblina la empeorara”, admitió.
Estelle Ng, madre de dos hijos en la capital malaya, detectó erupciones cutáneas en su hijo mayor de cuatro años, un efecto común de la exposición al humo. Otros padres del jardín le comentaron que niños con asma enfrentaron crisis respiratorias cuando el aire empeoró. El Ministerio de Salud de Malasia reportó que entre fines de agosto y principios de septiembre los casos de asma aumentaron 259% y las infecciones respiratorias altas crecieron 124%.
Singapur emitió el 4 de septiembre sus primeras alertas por neblina desde octubre de 2023, cuando el Índice de Estándares de Contaminantes de 24 horas alcanzó niveles no saludables. El grupo de trabajo contra la neblina abrió salas con aire acondicionado en centros comunitarios y distribuyó purificadores en aulas. La neblina llegó hasta el sur de Vietnam, donde el Centro Meteorológico Especializado de ASEAN la detectó el 14 de septiembre, y alcanzó también Brunei y Filipinas.
El vínculo con El Niño y la temporada seca extrema
Los incendios forestales en Indonesia suelen intensificarse durante El Niño, fenómeno climático que prolonga la sequía y seca turberas ricas en carbono. Aunque Mongabay no detalló en su reporte las causas específicas de los incendios actuales, la región tiene antecedentes: en 2015, otro episodio de El Niño desató incendios masivos que cubrieron el sudeste asiático con humo tóxico durante meses y provocaron crisis sanitarias en Indonesia, Malasia y Singapur.
La magnitud de esta crisis transfronteriza anticipa el patrón que podría replicarse en América Latina bajo condiciones similares de sequía extrema y degradación forestal. Haazim sigue revisando el índice de contaminantes cada mañana. Las ventanas de su casa permanecen cerradas y los purificadores funcionan a máxima potencia. La próxima lluvia, si llega, dará apenas un respiro breve antes de que el humo vuelva a cruzar las fronteras.
Fuente original: https://news.mongabay.com/2026/09/in-southeast-asia-residents-grapple-with-life-under-indonesias-wildfire-haze/
