La ola de calor que atravesó Francia en junio de 2026 causó más de 2700 muertes adicionales en apenas dos semanas y media, según un nuevo análisis publicado por investigadores climáticos en Carbon Brief. El estudio revela que las temperaturas máximas diarias promediaron 36.9°C en todo el país, superando el récord anterior de junio de 2022 por 2.4°C.
El análisis utilizó datos de mortalidad total entre el 12 y el 29 de junio, comparándolos con promedios históricos del período 1980-2025. La cifra de 2700 muertes se calculó correlacionando el exceso de mortalidad con las temperaturas extremas registradas. En los días más críticos, 24 y 25 de junio, la tasa diaria de muertes relacionadas con el calor alcanzó casi 300 personas, según el análisis del Dr. Christopher Callahan publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.
Las temperaturas superaron las proyecciones para 2070
Lo más alarmante del evento es que las temperaturas observadas en Francia durante junio de 2026 coinciden con proyecciones climáticas que los modelos situaban recién para la década de 2070. El profesor Andrew Dessler comparó datos observados del sistema ERA5 con dos conjuntos de modelos climáticos corregidos (NEX-GDDP y CIL-GDPCIR) y confirmó que la realidad superó por décadas las predicciones.
Este desajuste tiene múltiples causas probables. Europa viene registrando extremos de calor veraniego que superan consistentemente las proyecciones desde principios de siglo, un patrón vinculado a la reducción de aerosoles refrigerantes en la atmósfera (consecuencia de políticas de aire limpio) y a cambios en los patrones de circulación atmosférica que los modelos aún no representan con precisión.
Cómo se calcula la mortalidad por calor extremo
El equipo de investigación aplicó una metodología basada en la relación estadística entre temperatura y mortalidad total. Los datos históricos de Francia entre 2004 y 2019 muestran una curva en forma de U: la mortalidad aumenta rápidamente cuando las temperaturas máximas diarias se alejan de aproximadamente 20°C, tanto hacia el frío como hacia el calor extremo.
Este patrón es consistente en regiones de todo el mundo. El análisis de Callahan et al. (2025) demostró que por cada grado centígrado por encima del umbral de confort térmico, la tasa de mortalidad se incrementa de forma predecible. Aplicando esta relación a las temperaturas de junio, el equipo estimó que las muertes relacionadas con el calor pasaron de menos de 100 diarias a casi 300 en los días pico.
Por su parte, Santé Publique France (el organismo de salud pública francés) había atribuido alrededor de 2000 muertes solo a la semana del 22 al 28 de junio, utilizando el método de exceso de mortalidad. El análisis extendido de Callahan suma el período completo del evento extremo y eleva la cifra total por encima de 2700.
El vínculo con el cambio climático
World Weather Attribution ya demostró que el cambio climático de origen humano aumentó tanto la frecuencia como la intensidad de la ola de calor de junio en toda Europa. Investigaciones previas también confirmaron que la mortalidad relacionada con el calor en el continente ya está siendo impulsada por las emisiones de gases de efecto invernadero.
Francia cuenta con uno de los sistemas de salud más robustos de Europa, lo que hace aún más significativa la magnitud del impacto. Si un país con esa capacidad sanitaria registra 2700 muertes en un solo evento de calor, la vulnerabilidad de regiones con menor infraestructura médica ante olas de calor similares es crítica.
El sistema de modelos climáticos coordinado por Naciones Unidas (CMIP) presentó en abril de 2026 siete nuevos escenarios de emisiones diseñados para reemplazar los anteriores. Sin embargo, los datos de Francia evidencian que incluso las herramientas más avanzadas subestiman la velocidad a la que los extremos térmicos están escalando en Europa.
Fuente original: https://www.carbonbrief.org/guest-post-frances-june-heatwave-caused-more-than-2700-heat-related-deaths
