La Operación Madre Tierra VIII en América Latina culminó con 233 detenciones, más de 1.000 animales rescatados y unas 60.000 hectáreas de bosque identificadas como deforestadas ilegalmente, informó Interpol este miércoles. El operativo se desarrolló entre el 1 de junio y el 31 de julio de 2026 en Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y República Dominicana.
La operación, coordinada por la Oficina Regional de Interpol para América Central, investigó más de 330 casos relacionados con deforestación, minería ilegal y tráfico de especies y madera. Además de los detenidos, los investigadores identificaron a otras 312 personas sospechosas de estar implicadas en delitos ambientales y realizaron 313 incautaciones, entre ellas hasta 4,6 toneladas de cianuro, mercurio y municiones.
Colombia: 52.000 hectáreas taladas y vínculos con redes internacionales
Uno de los casos centrales se originó en Colombia, donde las autoridades investigan a once empresas extranjeras presuntamente relacionadas con la deforestación a escala industrial en la Amazonía. Según Interpol, la red habría provocado la tala de más de 52.000 hectáreas de bosque protegido. El análisis permitió identificar vínculos con otras 161 empresas y 65 personas que operaban en distintos continentes, así como posibles irregularidades en la concesión de permisos, empresas fantasma y mecanismos de inversión extranjera.
Los registros realizados en Colombia condujeron a 16 detenciones y a la incautación de nuevas pruebas digitales. En Costa Rica, las autoridades incautaron unas 4,6 toneladas de cianuro y 11 recipientes de mercurio utilizados presuntamente en actividades de minería ilegal.
Rescates de fauna y rutas hacia Europa y Asia
La operación también permitió identificar rutas utilizadas para trasladar especies protegidas hacia mercados de Europa y Asia. En México fueron rescatados varios grandes felinos, entre ellos dos tigres de Bengala (uno de ellos blanco), además de leones, ocelotes y jaguares. En Nicaragua, las autoridades recuperaron numerosas aves exóticas protegidas por la normativa internacional, incluidos loros y guacamayos.
Reptiles, insectos y aves representaron la mayor parte de los animales rescatados en la operación. También fueron incautados unos 165 kilos de aletas de tiburón secas, cuyo valor se estima en 280.000 dólares.
El rastro financiero fue clave en la estrategia de investigación. Según Krandall Gullock, jefe de la oficina regional de Interpol para América Central, seguir el dinero “permite que una investigación no se limite a quienes talan la madera, trafican los animales o extraen el oro, sino que se centre también en las empresas que financian, gestionan y se benefician de este comercio”, según declaró en el comunicado de Interpol.
Thomas Ungerbuehler, subdirector de Seguridad Medioambiental de Interpol, destacó que estos casos demuestran el carácter transnacional de los delitos contra el medio ambiente y la necesidad de mantener la cooperación internacional para desmantelar las redes que alimentan estos mercados y amenazan la biodiversidad. La organización policial no especificó si las 312 personas identificadas como sospechosas enfrentan procesos judiciales activos ni cuándo se conocerán los resultados de las investigaciones abiertas.
Fuente original: https://www.ecoticias.com/eco-america/madre-tierra-viii-en-america-latina-233-detenidos












