El Pacífico se vuelve más azul por El Niño y alerta sobre la vida marina

Superficie del océano Pacífico con tonalidades azules intensas en aguas tropicales durante El Niño

Foto: Rafael Minguet Delgado / Pexels

El Pacífico se vuelve más azul por El Niño en este 2026, y aunque suena poético, el cambio esconde una señal de alarma para los ecosistemas marinos. Observaciones satelitales de la NASA muestran que las aguas ecuatoriales del océano están adquiriendo tonalidades más intensas, un fenómeno directamente vinculado con la menor abundancia de fitoplancton, los microorganismos que sostienen toda la cadena alimentaria marina.

Las visualizaciones publicadas el 15 de octubre comparan las mismas fechas de 2025 y 2026. Los registros evidencian una franja más azul en el Pacífico tropical durante este año, junto con aguas superficiales inusualmente cálidas y variaciones en la altura del mar. Son tres señales que permiten seguir la evolución de El Niño, que según la NOAA avanza con una fuerza sin precedentes.

Acá conviene una aclaración: el tono azul intenso no significa que el océano haya quedado sin vida. En este tipo de imágenes satelitales, indica una reducción del fitoplancton respecto del período anterior. Los mapas permiten identificar cambios en las condiciones del ecosistema, pero no son un registro de mortalidad masiva de especies.

Por qué El Niño cambia el color del océano

El mecanismo arranca con los vientos alisios. Cuando se debilitan durante El Niño, disminuye el ascenso de aguas profundas, frías y ricas en nutrientes hacia la superficie. Esa menor disponibilidad limita el crecimiento del fitoplancton y reduce los tonos verdosos asociados con su presencia, dejando el azul más puro del agua.

La NASA ya había detectado diferencias al comparar las concentraciones de clorofila de junio de 2025 y junio de 2026, según los datos publicados en su plataforma oficial. En el Pacífico central ecuatorial, los valores fueron considerablemente menores este año. Ese pigmento, presente en la mayoría del fitoplancton, funciona como un indicador de su abundancia.

El impacto puede extenderse por la cadena alimentaria. Una menor cantidad de fitoplancton reduce el alimento disponible para el zooplancton y repercute sobre peces, aves y mamíferos marinos. Algunos animales pueden desplazarse hacia otras áreas para alimentarse, alterando la distribución de especies en regiones que dependen de la pesca.

Qué pronostica la NOAA para los próximos meses

En su informe del 8 de octubre, el Centro de Predicción Climática de la NOAA indicó que El Niño seguía fortaleciéndose. El organismo asignó una probabilidad del 83% para octubre-diciembre a un episodio histórico que superaría la intensidad de los anteriores desde 1950, según el umbral establecido para el Índice Oceánico de El Niño Relativo.

El mismo boletín consideró probable que las condiciones de intensidad fuerte a muy fuerte continuaran hasta enero-marzo de 2027. También aclaró que un episodio de gran magnitud aumenta las posibilidades de impactos asociados con El Niño, aunque no garantiza que se produzcan en todos los lugares.

El seguimiento combina información de distintas misiones espaciales. El satélite PACE, lanzado en febrero de 2024, mide la luz en cientos de longitudes de onda para estudiar el color oceánico. Sus registros permiten observar variaciones que ayudan a caracterizar las comunidades de fitoplancton.

Las alteraciones biológicas tampoco tienen necesariamente un carácter permanente. La NASA señala que, después de algunos episodios, puede registrarse una recuperación de la clorofila en el Pacífico ecuatorial. El seguimiento satelital permitirá evaluar cómo responden las distintas comunidades de fitoplancton a medida que evolucione el fenómeno durante los próximos meses.

Fuente original: https://www.perfil.com/noticias/clima/el-pacifico-se-vuelve-a50-mas-azul-por-el-nino-que-significa-para-la-vida-marina.phtml

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