Una simple cinta adhesiva puede frenar hasta el 99% de las filtraciones de agua durante una inundación, superando por lejos a los tradicionales sacos de arena. Así lo demostró una investigación de la Universidad de Hull (Reino Unido) que puso a prueba distintos métodos de protección casera contra el agua.
El estudio, encargado por Flood Re y desarrollado en el laboratorio especializado Property Flood Resilience Lab, reveló que una cinta flexible de caucho sintético redujo las filtraciones en un 99%, mientras que la cinta adhesiva reforzada convencional alcanzó valores de entre 97% y 98%. En contraste, los sacos de arena solo lograron un 70% de efectividad en las mismas condiciones.
La investigación probó los materiales con niveles de agua de hasta 60 centímetros, reproduciendo situaciones de inundación poco profunda similares a las que afectaron a más de 8.600 viviendas en Hull durante 2007. Los científicos sometieron seis tipos de puertas a distintas pruebas y descubrieron que incluso la cinta con menor rendimiento consiguió reducir las filtraciones aproximadamente un 80%, según informó Ecoinventos.
La orientación de la puerta también importa
Uno de los hallazgos más interesantes fue que las puertas que se abren hacia el exterior presentaron un 74% menos de filtraciones que aquellas que abren hacia adentro, incluso sin medidas adicionales. La explicación está en la presión que ejerce el agua: dependiendo de la dirección de apertura, esa presión puede favorecer el cierre de la puerta contra sus juntas o facilitar que el agua atraviese determinadas zonas.
Los investigadores también comprobaron que colocar la cinta adhesiva por el exterior resultaba más eficaz que instalarla desde el interior. La protección no depende únicamente del producto utilizado, sino también de la configuración de la puerta y de la correcta aplicación del material.
Una solución ligera y accesible
Frente a los voluminosos sacos de arena, que son pesados, ocupan espacio y requieren tiempo para su instalación, los rollos de cinta ocupan muy poco espacio, son ligeros y pueden guardarse en casa para utilizarlos cuando exista una alerta meteorológica. La solución resulta especialmente relevante en un contexto donde las inundaciones se vuelven cada vez más frecuentes debido al cambio climático.
Los investigadores subrayan que estas soluciones están concebidas como medidas temporales de protección frente a inundaciones relativamente poco profundas. Una reducción del 99% en las filtraciones durante un ensayo de laboratorio no significa que cualquier vivienda vaya a permanecer completamente seca, ya que el agua puede entrar por otros puntos y el resultado dependerá de factores como la duración de la inundación.
La investigación británica fue publicada después de analizar distintas alternativas caseras, desde cintas de aluminio hasta sacos sintéticos y barreras portátiles, buscando opciones más económicas y fáciles de utilizar que los métodos tradicionales.












