La búsqueda de minerales críticos en Perú para la transición energética amenaza directamente al glaciar Quelccaya, el segundo casquete de hielo tropical más grande del mundo. Según informó Euan Wallace en Mongabay, la recién asumida presidenta Keiko Fujimori firmó un acuerdo regional con Argentina, Bolivia y Chile para profundizar la cooperación en minerales de transición, acelerando proyectos de litio y uranio a pocos kilómetros del glaciar.
La firma canadiense American Lithium, a través de su subsidiaria peruana Macusani Yellowcake, controla 174 concesiones que cubren más de 1.090 kilómetros cuadrados en el departamento de Puno, bajo el glaciar Quelccaya. El proyecto Falchani, una mina a cielo abierto que abarca 2.800 hectáreas, comenzará su construcción en 2028 y producirá 25.000 toneladas de carbonato de litio anuales, generando más de USD 6.000 millones durante su vida útil.
El polvo metálico acelerará el deshielo del glaciar
Científicos y activistas temen que el polvo rico en metales generado por la minería a cielo abierto caiga sobre el glaciar Quelccaya y acelere su desaparición. Bladimir Martínez, ingeniero ambiental de Red Muqui, una red peruana que monitorea el impacto de la minería, advirtió a Mongabay que el polvo depositado sobre el hielo provocará un aumento de temperatura y una deglaciación acelerada.
Martínez también expresó preocupación por la presencia de uranio en ese polvo. “Nuestro mayor temor es que la población, los animales y los turistas que visitan el glaciar estén expuestos a la radiactividad del uranio”, declaró en una videollamada con Mongabay.
El glaciar Quelccaya sostiene 56 especies de plantas y 76 especies de aves, incluido el pinzón glaciar (Idiopsar speculifer), una de las dos únicas especies de aves que anidan directamente sobre hielo. También alberga especies en peligro como el gato andino (Leopardus jacobita). Su agua de deshielo abastece la cuenca del Amazonas y los departamentos de Cusco y Puno. Según el Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña de Perú, el casquete de hielo contiene 2.430 millones de metros cúbicos de agua, suficiente para abastecer a Cusco durante un siglo.
Las comunidades están divididas entre el miedo y la esperanza
Donato Bermúdez, ex presidente de la comunidad de Phinaya, vive de una manada de 500 alpacas que pastan bajo el glaciar. “Creemos que el glaciar está esencialmente vivo”, dijo Bermúdez a Mongabay por teléfono. “Decimos que nos da el agua, el flujo vital que llega a la comunidad”.
Yolanda Quispe, líder comunitaria y guardaparques de Phinaya de 44 años, fue más contundente: “La minería de litio y uranio sería catastrófica para el glaciar Quelccaya. La fauna y flora que existe a su alrededor, la gente, todo esto sería destruido”, declaró a Mongabay.
Pero en Carabaya, la provincia donde se ubican las concesiones y una de las tres más pobres de Perú, hay esperanza de que la minería genere hasta 5.000 empleos. Con las comunidades divididas y el nuevo gobierno federal apuntando a acelerar los proyectos mineros, Puno se está convirtiendo rápidamente en un campo de batalla para el futuro de la transición energética peruana y sus glaciares en retroceso.
El proyecto Falchani comenzará su construcción en 2028, mientras el marco regulatorio peruano para la minería de uranio permanece sin resolver.
Fuente original: https://news.mongabay.com/2026/11/perus-drive-for-critical-minerals-threatens-a-disappearing-glacier/













