La recuperación de tigres en Nepal alcanzó un récord de 429 ejemplares, según informaron las autoridades de conservación del país en el Día Mundial del Tigre. La cifra representa un aumento de 74 tigres en cuatro años y casi cuatriplica la población de hace 16 años, cuando el país registraba apenas 121 individuos.
Pero detrás del éxito se esconde una distribución desigual: los parques nacionales más nuevos de Nepal (Banke, Parsa y Shuklaphanta) concentran casi todo el crecimiento, mientras que Bardiya, el segundo parque más antiguo del país, perdió el 10% de su población de tigres en el mismo período.
La sequía expulsa tigres hacia áreas con mejor infraestructura hídrica
Según el conservacionista Santa Raj Jnawali, citado por Mongabay, tres factores explican la redistribución: disponibilidad de agua, conectividad transfronteriza con India y la expansión de plantas invasoras en los parques más antiguos.
Las orillas del río Geruwa en Bardiya y el oeste de Chitwan enfrentan sequías por el cambio del curso de los ríos, lo que empuja a los tigres y sus presas hacia zonas con mejor acceso al agua. Los parques más nuevos invirtieron en estanques artificiales y humedales que ahora funcionan como refugio.
La conectividad con India también juega un papel clave: las mejoras de hábitat en las áreas de Lagga-Bagga (fronteriza con Shuklaphanta) y Suhelwa (adyacente a Parsa) facilitaron el movimiento de tigres desde territorios antiguos hacia los nuevos.
Las plantas invasoras degradan el hábitat de las presas
El tercer factor es la invasión de especies como la enredadera amarga (Mikania micrantha) y la lantana (Lantana camara) en Chitwan y Bardiya. Jnawali explicó a Mongabay que los parques más nuevos, hasta hace poco bosques comunitarios con pastoreo de ganado, mantienen pastizales de mejor calidad que favorecen a los ciervos y otros herbívoros.
Un dato contradice la lógica esperada: la densidad de presas en Bardiya aumentó 74%, la mayor ganancia entre todos los parques, pero los tigres igual declinaron. Esto sugiere que el manejo del agua, no la escasez de alimento, es el motor del desplazamiento.
Bed Kumar Dhakal, vocero del Departamento de Parques Nacionales y Conservación de Vida Silvestre de Nepal, atribuyó el éxito general a la conservación de hábitat, el control de la caza furtiva y la protección de corredores biológicos.
Nepal es uno de los 13 países que en 2010 firmaron la Declaración de San Petersburgo, comprometiéndose a duplicar la población global de tigres para 2022. El país cumplió su meta dos años antes de la fecha límite, reportando 355 tigres en 2022 cuando su población inicial era de 121.
Chitwan, el parque más antiguo del país (creado en 1973), sigue liderando en números absolutos. Pero el estancamiento allí y la caída en Bardiya preocupan a los investigadores, que advierten sobre un efecto secundario: los tigres desplazan leopardos hacia asentamientos humanos, aumentando los conflictos.
Algunos residentes de Bardiya sospechan que el gobierno subcontó tigres en su territorio durante el último censo, en medio de protestas continuas por ataques de fauna a ganado y personas. El investigador Saneer Lamichhane, candidato a doctorado en la Universidad de Florida, señaló a Mongabay que mientras los parques antiguos alcanzan la saturación, los nuevos emergen como áreas de expansión potencial.
La próxima actualización de datos del Departamento de Parques definirá si la redistución es un ajuste temporal o un patrón que requerirá ajustes en la estrategia de conservación a largo plazo.
Fuente original: https://news.mongabay.com/2026/08/nepals-newest-national-parks-drive-tiger-recovery-but-new-concerns-arise/
