Reino Unido y Google probarán por primera vez desviar rutas aéreas con inteligencia artificial para evitar las estelas de condensación más contaminantes, según anunció la Autoridad de Aviación Civil británica. El proyecto Operation Blue Skies arrancará en noviembre de 2026 sobre el espacio aéreo de Shanwick, una de las zonas de tráfico más intensas del Atlántico Norte, con un presupuesto de 5 millones de libras y una duración de 30 meses.
La iniciativa apunta a un problema poco visible pero de gran impacto: las estelas persistentes que se forman cuando los gases calientes de los motores se encuentran con el aire frío de las capas altas. En ciertas condiciones de temperatura y humedad, esas líneas blancas pueden mantenerse durante horas y formar nubes artificiales que atrapan la radiación infrarroja de la Tierra. El efecto neto produce un calentamiento comparable al del CO₂ que emiten los aviones.
La IA predice dónde aparecerán las estelas más dañinas
El sistema de inteligencia artificial desarrollado por Google identificará con antelación las capas atmosféricas donde existe mayor probabilidad de formar estelas persistentes. Con esa información, los controladores de tránsito aéreo podrán recomendar pequeños cambios de altitud en vuelos comerciales seleccionados, evitando que crucen zonas críticas. No se trata de grandes rodeos: la estrategia consiste en modificaciones verticales menores que no comprometan la eficiencia del tráfico ni disparen el consumo de combustible.
La región de Shanwick concentra más de 1.000 vuelos diarios y se estima que genera cerca del 5% del calentamiento global asociado a las estelas de condensación. Según un ensayo publicado en Communications Engineering, vuelos que ajustaron su trayectoria vertical con modelos predictivos presentaron un 64% menos de estelas observadas, aunque con un incremento promedio del 2% en el consumo de combustible.
El balance climático neto es favorable si la selección es precisa
Un estudio publicado en Nature Communications en 2026 concluyó que, bajo una amplia variedad de escenarios, la reducción del calentamiento conseguida evitando estelas puede superar ampliamente el calentamiento adicional derivado del combustible extra consumido. La clave está en actuar de forma selectiva: no todos los vuelos necesitan cambiar de ruta, solo aquellos que atraviesan condiciones atmosféricas críticas en momentos críticos.
Operation Blue Skies someterá sus resultados a verificación científica independiente y apunta a demostrar que la gestión del tráfico aéreo puede incorporar esta variable climática sin comprometer la seguridad operativa. El primer ensayo operativo arranca en noviembre de 2026 durante los meses de invierno, cuando las condiciones atmosféricas favorecen la formación de estelas persistentes.
Fuente original: https://ecoinventos.com/reino-unido-y-google-probaran-por-primera-vez-desviar-aviones-con-ia-para-evitar-las-estelas-mas-contaminantes/
