El robo de un nido completo de hormigas de cabeza estrecha (Temnothorax nylanderi) en Devon pone en riesgo la última población conocida de esta especie en Inglaterra. El nido, que albergaba entre 1.000 y 5.000 ejemplares junto a una o más reinas reproductoras, fue excavado con pala de la reserva natural Chudleigh Knighton Heath a mediados de octubre, según informó el Devon Wildlife Trust (DWT) a The Guardian.
La especie fue común en brezales del sur de Inglaterra hace un siglo, pero la pérdida de hábitat por cambio agrícola y urbanización la relegó a un solo sitio. Hoy está clasificada como especie de la Sección 41 (nacionalmente rara) y Casi Amenazada en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Una operación que requirió conocimiento experto
Stephen Hussey, del DWT, explicó a The Guardian que quien robó el nido sabía exactamente qué buscaba. “Mantenemos vigilancia estrecha, así que conocemos la ubicación exacta de los nidos, pero no es obvio para alguien que no conozca sobre hormigas”, afirmó. Hussey agregó que el móvil pudo haber sido un intento de “rewilding” (reintroducción en hábitats originales), aunque calificó el acto como “imprudente” porque “se necesita un grado de experiencia para trasladar hormigas y preparar nuevos hogares”.
Otra hipótesis es el tráfico de insectos. Julia Balfour, oficial de recuperación de especies para hormigas de cabeza estrecha en DWT, comparó el hecho con “redadas ilegales sobre huevos de aves silvestres”. “Esto muestra las presiones que enfrentan nuestra naturaleza y nuestros espacios salvajes”, declaró según The Guardian.
La pérdida representa años de trabajo de conservación
Las colonias de hormigas de cabeza estrecha se desarrollan lentamente y las reinas pueden vivir hasta 25 años. Cada nido maduro con sus reinas longevas representa muchos años de crecimiento que no pueden reemplazarse rápidamente, señaló Balfour. El DWT tenía planes de trasladar algunos nidos a nuevos sitios como parte de su estrategia de conservación, pero ese trabajo requiere “un gran esfuerzo” y condiciones controladas.
La policía de Devon y Cornwall confirmó que investiga el robo. Es ilegal perturbar o extraer material de una reserva natural, y los sitios de especial interés científico están protegidos por ley. Las autoridades pidieron información pública sobre el hecho.
El caso expone una amenaza emergente: el tráfico de especies amenazadas ya no se limita a grandes vertebrados. Hasta invertebrados raros, con poblaciones reducidas a un solo refugio, son blanco del saqueo ilegal.
Fuente original: https://www.theguardian.com/environment/2026/nov/02/rare-narrow-headed-ant-nest-stolen-devon
