El Súper El Niño 2026 en Florida tiene más del 90% de probabilidades de formarse entre enero y marzo, según climatólogos de la Universidad de Delaware. El patrón climático se compara al registrado en 1997-1998, cuando tornados mataron a 42 personas en una sola noche en Kissimmee, casi todas en viviendas móviles y parques de casas rodantes.
Florida concentra 830.000 viviendas manufacturadas, más que cualquier otro estado de Estados Unidos según el Censo. La industria del sector estima que 600.000 de esas estructuras fueron construidas antes de 1994, el año en que reguladores federales exigieron estándares de resistencia al viento tras el paso del huracán Andrew.
Las normas actuales no alcanzan para tornados violentos
Las viviendas manufacturadas posteriores a 1994 resisten vientos de hasta 110 mph, según análisis estatales. Pero los tornados asociados a El Niño pueden superar los 160 mph, como el que golpeó Fort Pierce durante el huracán Milton en 2024, reportó Inside Climate News. Un impacto directo destruye incluso las construcciones nuevas.
Quienes viven en estos parques son desproporcionadamente ancianos y de bajos ingresos, con tasas de pobreza del 31%, más del doble que el promedio de inquilinos en Estados Unidos. Andrew Rumbach, del Urban Institute, describe estos asentamientos como “la representación perfecta de justicia ambiental en el contexto de desastres”.
El programa federal de refugios quedó sin fondos por dos años
El programa BRIC (Building Resilient Infrastructure and Communities), que financiaba refugios comunitarios contra tormentas, fue cancelado por la administración Trump en 2025. Una corte federal ordenó restaurarlo en marzo de 2026, pero los despidos masivos en FEMA retrasaron su implementación, confirmó Jeff Schlegelmilch, director del Centro Nacional para la Preparación ante Desastres de la Universidad de Columbia.
Una revisión de registros de FEMA realizada por Inside Climate News encontró que en dos décadas, ninguno de los refugios seguros comunitarios financiados en Florida fue destinado a comunidades de viviendas manufacturadas. El dinero federal se distribuye a gobiernos locales, no a los parques privados donde viven estos residentes.
Los propietarios de viviendas manufacturadas son lo que la investigadora Esther Sullivan llama “dueños a medias”: poseen la estructura pero alquilan el terreno, lo que les deja sin poder para mejorar la seguridad de sus comunidades ni capacidad económica para mudarse. Las normas de zonificación actuales a menudo prohíben expandir o reubicar estos parques.
La climatóloga Kelsey Malloy advierte que El Niño incrementa la actividad de clima severo en Florida durante la temporada fría, aunque el patrón es más fuerte a nivel nacional. Un clima más cálido amplía esas probabilidades: eventos antes considerados raros llegan con mayor frecuencia, según Schlegelmilch. La única protección real ante un tornado violento sigue siendo evacuar a un refugio más resistente, coinciden los expertos.
La noche del 22 de febrero de 1998, la mayoría de las víctimas murieron mientras dormían, sin sótanos donde guarecerse y sin tiempo para huir de una tormenta que no podían ver en la oscuridad. Hoy, 600.000 familias siguen en la misma situación estructural.
Fuente original: https://insideclimatenews.org/news/13092026/florida-most-vulnerable-homes-arent-ready-for-super-el-nino/












