Las tortugas bobas (Caretta caretta) están colonizando en tiempo real las playas del Mediterráneo occidental, un territorio que históricamente les servía solo como zona de alimentación juvenil. La expansión hacia costas de Italia, Francia y España comenzó a documentarse en la década del 2000 y se ha consolidado como un cambio geográfico permanente, según informó Manuela Callari en Mongabay.
En Calabria, sur de Italia, los primeros signos de anidación aparecieron a principios de los 2000. Desde entonces, la frontera reproductiva avanzó hacia el norte hasta la costa francesa y al oeste hacia España, donde la primera nidada confirmada se registró en 2001 y la anidación regular arrancó en 2014. “En el Mediterráneo occidental estamos observando una expansión de la población en tiempo real”, afirmó Sandra Hochscheid, investigadora de la Stazione Zoologica Anton Dohrn en Nápoles, a Mongabay. “Por primera vez en la historia, somos testigos de una nueva colonización a lo largo de esta costa.”
El calentamiento del mar acelera la madurez sexual de las tortugas juveniles que se alimentan en aguas occidentales, sostienen los científicos. Las temperaturas más altas permiten que las tortugas alcancen el tamaño reproductivo antes de lo habitual, cuando están a miles de kilómetros de las zonas de anidación históricas en Grecia, Turquía y Chipre. Esa distancia hace más probable que las hembras elijan las playas occidentales donde crecieron, en lugar de regresar al este.
Pero esas playas no están vacías. La nueva frontera reproductiva de las tortugas bobas coincide con algunos de los litorales más densamente ocupados de Europa: clubes de playa, hoteles, iluminación nocturna y tránsito humano constante durante el verano. En Castel Volturno, localidad costera italiana ubicada a 35 kilómetros de Nápoles, equipos de conservación patrullan al amanecer con drones buscando rastros en la arena que delaten un nido recién cavado. Cuando lo localizan, vallán el perímetro para protegerlo del tránsito de bañistas y maquinaria.
Cómo los resorts mediterráneos ajustan sus operaciones para proteger a las tortugas
El proyecto Life Turtlenest, lanzado en 2023 y coordinado por la ONG ambiental italiana Legambiente con financiamiento del programa LIFE de la Unión Europea, articula esfuerzos de conservación en Italia, España y Francia. Los socios locales trabajan con administraciones costeras y operadores turísticos para identificar zonas de anidación antes de que las tortugas lleguen y establecer protocolos de respuesta rápida.
Hochscheid y su equipo colocan transmisores satelitales en hembras adultas inmediatamente después de la puesta para rastrear sus movimientos en mar abierto. También liberan juveniles criados en cautiverio con rastreadores para mapear dónde termina esta nueva población durante sus primeras etapas de vida y qué rol juegan las corrientes marinas en su dispersión. Los datos preliminares sugieren que las tortugas del mar Tirreno permanecen cerca de áreas ricas en alimento, pero las causas últimas de la expansión siguen sin confirmarse del todo. “La competencia con otras tortugas podría ser un factor si las zonas de alimentación históricas se saturan”, señaló Hochscheid, que estudia el comportamiento de tortugas marinas desde hace más de tres décadas. “Pero en realidad aún no sabemos exactamente por qué pasó esto en primer lugar.”
En la Universidad de Barcelona, el equipo del investigador marino Carlos Carreras usa datos genómicos para rastrear el origen de las tortugas que han establecido nidos en el Mediterráneo occidental. Mediante análisis de ADN de muestras de tejido recolectadas de adultos y crías durante excavaciones post-eclosión en España e Italia, su equipo encontró que las tortugas probablemente se dispersaron desde poblaciones establecidas en otras partes del Mediterráneo e incluso más lejos. “Estas tortugas están emparentadas con las de Grecia, Turquía y el Caribe”, afirmó Carreras a Mongabay.
La especie Caretta caretta está catalogada como vulnerable a la extinción por la UICN. Habita porciones cálidas de los océanos Atlántico, Pacífico e Índico, además del Mediterráneo. Las hembras pasan aproximadamente dos décadas madurando en el mar antes de regresar a tierra, usualmente a las mismas playas donde nacieron, para depositar sus propios huevos. Hasta la segunda mitad del siglo XX, la anidación en el Mediterráneo se concentraba exclusivamente en las arenas cálidas de las cuencas oriental y central.
La contaminación lumínica de los complejos turísticos representa uno de los principales riesgos para las crías recién nacidas, que usan la luz de la luna reflejada en el agua para orientarse hacia el mar. Las luces artificiales las desorientan y pueden llevarlas tierra adentro, donde mueren por deshidratación o depredación. A medida que el Mediterráneo sigue calentándose, los científicos aceleran la identificación de las próximas playas que las tortugas pioneras elegirán y establecen medidas de protección antes de que los animales lleguen a costas atestadas.
Fuente original: https://news.mongabay.com/2026/11/as-loggerhead-turtles-spread-west-mediterranean-beach-resorts-learn-to-share-the-sand/
