Zafrán Recetas Honestas y Cocoliche Ropa Con Otra Oportunidad se unen para
llevar beneficios a su comunidad. Durante todo marzo, mes de las Empresas B, desde
sus webs, redes sociales y tiendas físicas harán acciones comerciales en conjunto para
impulsar el consumo responsable y generar conciencia sobre el impacto en la forma de
vestir y alimentarse.
De esta forma, se suman a las más de 10.000 empresas en todo el mundo que están unidas para potenciar un mensaje: a través de nuestros consumos, todas las personas somos agentes de cambio. Vestir y comer forman parte de una misma conversación: cómo consumimos impacta en el mundo.
“La unión de Zafrán y Cocoliche tiene un objetivo claro: impulsar una manera de consumir con impacto positivo. En el caso de la moda circular, la reutilización de prendas genera una menor cantidad de desechos textiles altamente contaminantes. La economía circular, en ese sentido, es lo contrario a la economía lineal, que se caracteriza por una fuerte demanda de materias primas vírgenes, externalización de costos socio-ambientales y que estimula la reducción del tiempo de uso de las prendas, con el consecuente aumento de la huella de carbono”, afirmaron Brenda Andersen y Constanza Darderes, fundadoras de Cocoliche.
Por su parte, Nito Anello, cofundador de Zafrán, destacó que “somos parte de un movimiento que busca transformar la forma de hacer negocios, que avanza midiendo y mejorando su impacto socio ambiental. Zafrán existe para mejorar el mundo a través de una alimentación que nutra, genere trabajo inclusivo y regenere la tierra. Y este propósito vive en lo cotidiano: en el cuidado, en la honestidad, en las ganas de mejorar y en el compromiso con hacer las cosas bien. Avanzamos con muchas imperfecciones, pero siempre alentando otra forma de comer, otra agricultura y otra cultura, con la vida en el centro”.
Zafrán y Cocoliche
Zafrán nació en 2012 y elabora barras de frutos secos y cereales, mixes, granolas y galletitas. Sus recetas honestas están hechas con ingredientes reales, sin ningún aditivo artificial, empleando a personas con altas barreras de empleabilidad y priorizando prácticas que cuidan los suelos. Al promover otra forma de comer, también alienta un cambio cultural profundo que pone a la vida en el centro.
Cocoliche es un espacio de moda circular, un modelo en el cual las personas venden ropa de segunda mano y compran prendas en perfecto estado, cuidadosamente seleccionadas. Desde hace 13 años, Cocoliche impulsa una nueva manera de vincularse con la ropa, basada en la calidad de la experiencia, el cuidado de las prendas y la transparencia en cada etapa del proceso, diferenciándose de las tradicionales ferias americanas. La marca es pionera en Argentina en el rubro de la moda circular de calidad y hoy cuenta con cinco locales: su casa matriz en ciudad de La Plata, que además tiene un café, Mini Cocoliche también en La Plata; y las tiendas de los barrios de Palermo, Belgrano y Abasto en CABA. Además de la tienda online con envíos a todo el país.
Marzo: mes de las Empresas B
El 15 de marzo se celebra el Día del Consumo Responsable y por eso, también, es el mes de las Empresas B, un movimiento que crece en todo el mundo y en Argentina de la mano del consumo consciente por parte de las comunidades.
Solo en 2025 se sumaron 54 nuevas Empresas B Certificadas, alcanzando un total de 280 en Argentina. En conjunto, emplean a 44.000 personas y generan ingresos anuales por US$5175 millones.
Según datos del Centro Nacional de Responsabilidad Social Empresaria y Capital Social (CENARSECS) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA:
➔ El 75% de las personas en Argentina considera el impacto social y ambiental al comprar alimentos.
➔ Casi el 70% está dispuesto a pagar más por alimentos sustentables de empresas que devuelvan valor a la sociedad.
➔ Un 11% asegura que siempre prioriza este tipo de opciones, incluso cuando implican un mayor costo.
Como señala Marina Arias, directora ejecutiva de Sistema B Argentina: “Para los consumidores conscientes, el sello de Empresa B es un indicador de estándares verificados en materia de prácticas sociales y ambientales, transparencia y responsabilidad”.
