El impacto del clima en la educación global dejó una marca histórica en 2025: aproximadamente 171 millones de estudiantes vieron interrumpida su escolarización por peligros climáticos como tormentas, inundaciones y olas de calor, según reveló un nuevo informe de UNICEF. La cifra representa el 10% del total de niños en edad escolar en el mundo, desde preescolar hasta el final de la secundaria.
Las tormentas fueron la causa más común de interrupciones, afectando a 109 millones de estudiantes, seguidas de las inundaciones y las olas de calor. Estos fenómenos extremos provocaron la suspensión de clases, daños en las escuelas, el paso a la enseñanza a distancia y un mayor riesgo de abandono escolar para millones de personas.
Tres cuartas partes de los afectados viven en países pobres
Aunque los estudiantes de todos los niveles de ingresos se vieron afectados por las interrupciones, tres cuartas partes de los afectados viven en países de ingresos bajos y medios-bajos, según UNICEF. Los sistemas educativos de esos países a menudo carecen de los recursos necesarios para salvaguardar el aprendizaje durante las emergencias climáticas.
En Pakistán, las graves inundaciones monzónicas de agosto retrasaron la vuelta al colegio de más de 28 millones de estudiantes, lo que supone una de las mayores interrupciones educativas relacionadas con el clima registradas en 2025. De manera similar, en Egipto, una potente tormenta de Khamsin (viento y polvo) provocó la suspensión nacional de clases durante un día en abril, afectando también a más de 28 millones de estudiantes.
Taudibura Garo, una joven de 16 años de Papúa Nueva Guinea, es una de las afectadas. Cuando el arroyo junto a su escuela se desborda, el agua sube por las letrinas, haciendo que la escuela sea insegura. “Normalmente, el agua nos llega a las rodillas e inunda las letrinas, entonces se vuelve insalubre quedarnos en la escuela y nos perdemos las lecciones que deberíamos aprender”, explicó al organismo internacional.
Las niñas tienen más probabilidades de abandonar la escuela
Las niñas tienen más probabilidades que los niños de abandonar la escuela cuando los peligros climáticos interrumpen o cierran los centros, según el informe. Cuando las escuelas y las instalaciones sanitarias resultan dañadas, y las familias se desplazan y pierden ingresos, las niñas tienden a recibir responsabilidades adicionales de cuidado y de recogida de agua. Estas presiones también pueden aumentar el riesgo de ser obligadas a contraer matrimonio infantil, lo que hace muy difícil que las niñas vuelvan a la escuela una vez que reabre.
“Para millones de niños, los peligros climáticos hacen algo más que interrumpir las lecciones: destruyen escuelas, desarraigan familias y empujan a los niños más vulnerables, especialmente a las niñas, fuera del aula para siempre”, subrayó la directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell.
A menos que se tomen medidas claras para ayudarlos, los estudiantes que sufrieron interrupciones escolares relacionadas con el clima en 2025 podrían perder acumulativamente al menos 200.000 millones de dólares en ingresos a lo largo de su vida, según el informe. UNICEF pide ahora a los gobiernos de todo el mundo que inviertan más en sistemas educativos e infraestructuras resilientes al clima para proteger la educación de los niños de hoy y de las generaciones futuras.
Fuente original: https://www.ecoticias.com/cambio-climatico/impacto-climatico-en-la-educacion-171-millones-alumnos












