Un estudio publicado en Environmental Health Perspectives identificó al menos 485 químicos cancerígenos en pesticidas de EEUU, todos vinculados a cáncer de mama y legalmente aprobados por la Agencia de Protección Ambiental (EPA). La investigación revisada por pares señala deficiencias graves en el sistema regulatorio estadounidense.
El trabajo del Silent Spring Institute analizó ingredientes activos, pero también cientos de sustancias catalogadas como “inertes” que no atraviesan revisión rigurosa de seguridad. La EPA evalúa cada ingrediente de forma individual, sin considerar la fórmula completa del pesticida ni la exposición acumulada a múltiples productos.
Los químicos no están solo en el campo
Estos compuestos aparecen en tratamientos contra piojos aplicados al cuero cabelludo de niños, fertilizantes para césped doméstico y productos antipulgas para mascotas. “Sumar estas exposiciones se vuelve bastante consecuente y preocupante”, declaró Jenny Kay, coautora del informe, en declaraciones reproducidas por The Guardian.
Datos federales del programa NHANES detectaron 84 de estos químicos en la población general estadounidense, pero el Silent Spring Institute advierte que esa cifra subestima el problema porque no rastrea la mayoría de los compuestos identificados en la investigación.
Lagunas regulatorias sistémicas
De los 485 químicos detectados, solo 145 están registrados como ingredientes activos ante la EPA. El resto opera bajo estatus de “inerte”, una categoría que la industria química aprovecha para evitar escrutinio sanitario. Estos aditivos funcionan como surfactantes o agentes penetrantes que aumentan la absorción del producto.
“No son biológicamente inertes, se llaman inertes porque no apuntan a la plaga”, explicó Kay. El cuerpo humano no distingue entre ingredientes activos e inertes, y las sustancias inactivas representan el mismo riesgo para la salud.
La EPA rechazó en 2023 una petición legal para revisar con mayor rigor los ingredientes inertes. Los principales funcionarios de las oficinas de pesticidas y seguridad química de la agencia son ex lobistas de la industria, según ha documentado repetidamente la prensa especializada.
El contexto sanitario empeora
Después de los cánceres de piel, el de mama es el más diagnosticado en Estados Unidos. Las tasas de incidencia aumentaron 1% anual, con un alza del 1,4% en mujeres menores de 50 años, según datos de la Sociedad Americana del Cáncer. El uso de pesticidas también creció en años recientes.
El Silent Spring Institute llamó a expandir la Proposición 65 de California, que exige advertencias para químicos cancerígenos, e identificó 16 pesticidas que deberían sumarse a esa lista. Los consumidores pueden reducir la exposición comprando productos orgánicos y filtrando el agua de consumo con sistemas de carbón activado u ósmosis inversa.
Consumer Reports mantiene una guía actualizada sobre qué frutas y verduras presentan los niveles más altos de residuos de pesticidas, entre ellas arándanos, sandía, kale y judías verdes.
Fuente original: https://www.theguardian.com/us-news/2026/sep/26/breast-cancer-us-pesticide-products













