La mayoría de los 27 países de la Unión Europea votaron a favor de aprobar un acuerdo comercial de gran envergadura con el Mercosur.
Durante una reunión de embajadores en Bruselas, el bloque europeo logró apoyos suficientes para alcanzar la mayoría cualificada necesaria (un 55 % de los países que representen a un 65 % de la población de la Unión) para sacar adelante este acuerdo, pese a la oposición de países como Francia, Irlanda y otros por preocupaciones agrícolas e impactos en mercados locales.
Esto da luz verde a la firma del pacto en los próximos días, con el objetivo de crear una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo.
“Tras un proceso de 25 años, hemos alcanzado un acuerdo sustancial y mutuamente beneficioso, que aumentará la prosperidad y creará oportunidades increíbles. Este acuerdo marca una nueva era en el comercio y la cooperación con nuestros socios de Mercosur. Pero también es un testimonio de la resistencia y la fortaleza de nuestra relación con América Latina, y que nos acercará aún más”, dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen.
Los puntos clave del acuerdo
Sectores agrícolas europeos plantean temores por la apertura del mercado a productos sudamericanos, mientras que los defensores del acuerdo destacan ventajas en exportaciones industriales y diversificación comercial. No obstante, la Comisión Europea anunció en septiembre una serie de garantías para sus sectores cárnico, avícola, del arroz, la miel, los huevos y el etanol, limitando el cupo de productos latinoamericanos exentos de arancel e interviniendo en caso de desestabilización del mercado.
El apoyo de Italia fue clave para sacar adelante la firma del acuerdo. Hasta diciembre, la presidenta del Consejo de Ministros de Italia, Giorgia Meloni, se manifestaba en contra, sin embargo, luego de conseguir poner a disposición 45 000 millones de euros adicionales para la Política Agrícola Común ya en 2028, dió su apoyo final.
La firma formal del acuerdo está prevista para el 17 de enero en Asunción, Paraguay.
Es importante aclarar que el acuerdo aún no está en vigor, sino que requiere el visto bueno formal del Consejo de la UE y del Parlamento Europeo antes de su implementación.











