Irán, oficialmente la República Islámica de Irán, es un país con una importante riqueza natural en Medio Oriente. Con una superficie de 1.745.150 km² y una ubicación estratégica entre Asia Central y el sur de Asia, el país combina abundantes recursos energéticos, minerales y una geografía diversa que condiciona su desarrollo económico y social, según datos de la Oficina de Información Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España.
Geografía y diversidad natural de Irán
El territorio iraní se asienta sobre una meseta triangular dominada por climas mayormente áridos y semiáridos, aunque con importantes contrastes regionales. En su interior se encuentran dos grandes desiertos: el Kavir, de carácter salino, y el Lut, compuesto por arena y formaciones rocosas.
A esto se suman la cordillera de Alborz, entre Teherán y el mar Caspio, y los montes Zagros, que se extienden desde la frontera con Armenia hasta el Golfo Pérsico, de acuerdo con la Oficina de Información Diplomática y The World Factbook.
Petróleo: el principal recurso natural de Irán
Una de las principales riquezas naturales de Irán es el petróleo. El país cuenta con 208.600 millones de barriles de reservas estimadas, lo que lo ubica entre los mayores poseedores a nivel mundial. En 2023, la producción total superó los 4 millones de barriles diarios, y el crudo constituye la principal fuente de exportaciones e ingresos estatales, detallan The World Factbook y un artículo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile.
Gas natural y matriz energética en Irán
El gas natural es otro recurso estratégico central. Irán dispone de 33,9 billones de metros cúbicos de reservas probadas y produjo más de 265.000 millones de metros cúbicos en 2023, destinados mayormente al consumo interno. La matriz energética del país está dominada por los combustibles fósiles, que representan más del 94% de la capacidad instalada de generación eléctrica, de acuerdo con datos de The World Factbook.
Los recursos minerales de Irán
Además de hidrocarburos, el subsuelo iraní alberga importantes recursos minerales, entre ellos carbón, cobre, hierro, cromo, manganeso, plomo, zinc y azufre. Las reservas probadas de carbón superan los 1.200 millones de toneladas métricas, lo que refuerza el peso del sector extractivo dentro de la economía iraní.
Uso del suelo, ganadería y producción agrícola
Las condiciones geográficas limitan el desarrollo agrícola. Solo alrededor del 9,7% del territorio es tierra cultivable, dentro de un 29% destinado a usos agropecuarios, conforme la fuente estadounidense.
“Dado el carácter semidesértico de la mayor parte de su territorio, la meseta de Irán, tradicionalmente se ha desarrollado más el pastoreo que la agricultura. Predomina el ovino, con el fin de obtener lana para la tradicional elaboración de alfombras persas”. En las zonas cultivables se producen cereales como el trigo, además de algodón y tabaco, detalla el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile.
Recursos marinos y ubicación estratégica
Irán también cuenta con recursos ligados al mar. Sus costas sobre el Golfo Pérsico, el mar de Omán y el mar Caspio han permitido actividades como la pesca, incluida históricamente la de perlas en la zona del estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio energético mundial, apuntan el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile y The World Factbook.
En conjunto, las riquezas naturales de Irán explican su peso económico regional y su posición entre las principales economías del mundo por paridad de poder adquisitivo. Al mismo tiempo, la fuerte dependencia de los recursos fósiles y las limitaciones ambientales de su territorio plantean desafíos estructurales para su desarrollo futuro, tal como señalan los organismos oficiales citados.












