El primer cementerio nuclear del mundo en Finlandia, el depósito geológico profundo de Onkalo, recibió la autorización definitiva del regulador finlandés STUK para comenzar operaciones industriales. La instalación almacenará residuos de alta actividad a 430 metros bajo tierra durante 100.000 años, un horizonte temporal sin precedentes en la ingeniería mundial.
El director general de STUK, Petteri Tiippana, calificó la aprobación como un momento histórico para la gestión de desechos radiactivos. El regulador revisó miles de documentos técnicos e inspeccionó los sistemas de seguridad durante más de cuatro décadas antes de concluir que la planta de encapsulado y el depósito cumplen las exigencias de la legislación finlandesa. El Gobierno de Finlandia debe aprobar ahora la licencia de explotación, con vigencia prevista hasta 2070.
Si el calendario se mantiene, Onkalo comenzará a recibir combustible nuclear gastado antes de finalizar 2026. La capacidad total del complejo alcanza las 6.500 toneladas de desechos altamente peligrosos, suficiente para gestionar cerca de un siglo de producción de los cinco reactores nucleares finlandeses.
Cómo funcionan las barreras de seguridad de Onkalo
La tecnología desarrollada por la empresa Posiva Oy combina varias capas de protección independientes. El combustible usado llegará primero a una planta automatizada donde será introducido en contenedores de hierro fundido protegidos por una gruesa envoltura de cobre, un metal elegido por su resistencia extrema a la corrosión.
Cada cápsula será depositada en perforaciones excavadas en la roca y rodeada por arcilla de bentonita, un material que se expande al absorber agua y sella cualquier espacio, limitando el movimiento de líquidos. Las galerías serán cerradas y la propia roca actuará como barrera natural final frente a cualquier liberación de radiactividad.
Según los estudios de Posiva, este sistema multicapa puede mantener completamente aislado el combustible gastado durante al menos 100.000 años. El complejo se encuentra en Eurajoki, junto a la central nuclear de Olkiluoto, en un macizo rocoso extraordinariamente estable, con muy baja permeabilidad y prácticamente libre de actividad sísmica.
El modelo que observan Estados Unidos, Francia y Suecia
Hasta ahora ningún país había completado un proyecto de almacenamiento geológico permanente para residuos nucleares de alta actividad en fase de explotación industrial. Estados Unidos, Francia, Suecia, Canadá, Suiza y Japón desarrollan iniciativas similares, aunque ninguna ha alcanzado el estadio operativo que está a punto de iniciar Finlandia.
Por ese motivo, Onkalo se convirtió en un laboratorio internacional seguido de cerca por reguladores, organismos científicos y gobiernos de todo el mundo. El éxito o fracaso del modelo finlandés condicionará buena parte de las futuras políticas internacionales sobre gestión de residuos radiactivos.
Aunque el proyecto representa un enorme avance tecnológico, organizaciones ecologistas y parte de la comunidad científica recuerdan que ningún sistema puede verificarse experimentalmente durante periodos de decenas de miles de años. Existe, sin embargo, un amplio consenso internacional en que el almacenamiento geológico profundo constituye actualmente la alternativa técnicamente más sólida para gestionar el combustible nuclear gastado.
La decisión favorable de STUK representa el mayor hito alcanzado por el proyecto desde que comenzaron los estudios preliminares hace más de 40 años, según informó Ecoticias.
Fuente original: https://www.ecoticias.com/residuos-reciclaje/el-primer-cementerio-nuclear-del-mundo-abre-en-finlandia












