Las muertes por olas de calor en Europa alcanzaron al menos 35.000 casos durante cuatro olas de calor consecutivas este verano, según cifras provisionales que cubren apenas la mitad del continente y no incluyen aún los totales de agosto. La cifra real, advierten expertos citados por The Guardian, será significativamente mayor una vez consolidados los datos completos.
Alemania, Francia y España concentran más de 25.000 de esas muertes en exceso, de acuerdo con registros oficiales nacionales. Las olas de calor desde mayo pulverizaron récords históricos en cientos de estaciones meteorológicas: Francia registró su día promedio más caliente de la historia, mientras que en Alemania 46 estaciones superaron los 40°C en una sola jornada de junio.
Alemania reporta la peor temporada desde que hay registros
El Instituto Robert Koch (RKI) de Alemania informó 14.000 muertes relacionadas con el calor entre el 6 de abril y el 9 de agosto. La semana del 22 al 28 de junio fue la más letal: 9.600 personas murieron por causas atribuibles a las altas temperaturas. Solo la ola de julio de 2022, cuando todavía circulaba Covid-19, registró una tasa superior en toda la Unión Europea desde 2008.
La cifra de 2026 duplica el récord anterior de Alemania: 8.900 muertes en 2018. En veranos normales, las muertes por calor en el país más poblado de la UE suelen quedar por debajo de 2.000, según el RKI. Karl Lauterbach, ex ministro de Salud alemán, advirtió que las cifras publicadas hasta ahora probablemente sean subestimaciones.
España y Francia completan un mapa de mortalidad sin precedentes
El sistema de monitoreo del Instituto de Salud Carlos III de España atribuye 4.947 muertes al calor entre mayo y esta semana, convirtiendo a 2026 en el peor año registrado para el país, superando las 4.520 muertes de 2022. Más de 500 estaciones meteorológicas españolas superaron los 42°C durante jornadas persistentes de calor extremo.
Francia reportó 7.300 muertes en exceso por todas las causas entre fines de mayo y el 22 de julio, según su agencia nacional de salud. La cifra provisional se basa en certificados electrónicos de defunción que representan solo el 80% de la mortalidad total. En el pico de la emergencia, el 98% del territorio francés estuvo bajo alerta por calor.
Italia, cuyo sistema de vigilancia presenta demoras por depender de datos municipales, no ha consolidado aún una cifra nacional. Modelos epidemiológicos estiman entre 5.000 y 8.000 muertes atribuibles al calor para cuando se complete el registro oficial.
El calor mata sin aparecer en los certificados de defunción
Los distintos países de Europa calculan y presentan sus datos de formas diferentes. España y Alemania modelan muertes relacionadas con el calor en tiempo real, comparando temperaturas diarias y tasas de mortalidad. Esta estimación es necesaria porque el calor rara vez figura como causa directa de muerte: en la mayoría de los casos agrava condiciones preexistentes como enfermedades respiratorias o cardiovasculares, y las víctimas mueren por infarto, accidente cerebrovascular o fallo renal.
La atribución final puede tomar semanas o meses, y muchos países europeos aún no han publicado cifras ni siquiera de principios de agosto. Reino Unido reportó 2.877 muertes asociadas al calor en mayo y junio solo para Inglaterra, según su agencia de seguridad sanitaria. Bélgica registró un aumento del 39% en la mortalidad entre el 18 y el 29 de junio, equivalente a 1.222 muertes adicionales.
Países Bajos informó al menos 900 muertes más de lo habitual entre el 22 de junio y el 5 de julio. Un estudio de modelado rápido citado por la Comisión Europea estima 1.070 muertes en exceso en Polonia durante la ola de calor de fines de junio, mientras que datos de salud pública suiza sugieren 220 muertes adicionales en la misma semana. Luxemburgo, Grecia, Rumania, Bulgaria y Dinamarca registraron alrededor de 40 muertes en exceso cada uno, según cifras preliminares.
La crisis climática multiplica la frecuencia de eventos extremos
La agencia France-Presse calculó que áreas habitadas por más de 80 millones de europeos experimentaron temperaturas superiores a 40°C este verano. La Organización Mundial de la Salud advirtió en mayo que la mortalidad relacionada con el calor en su región europea aumentó más del 30% en los últimos 20 años y está en curso de escalar significativamente como resultado de la crisis climática y el envejecimiento poblacional.
Los científicos coinciden en que el calentamiento global de origen humano está haciendo que eventos extremos como estos sean más frecuentes e intensos. Las infraestructuras de salud pública europeas, diseñadas para climas templados, enfrentan ahora veranos que superan sistemáticamente los umbrales de temperatura considerados seguros. La cifra de 35.000 muertes en exceso es la más alta desde la ola de calor de 2003, que mató a más de 70.000 personas en todo el continente y forzó la creación de los primeros sistemas de alerta temprana.
La Comisión Europea no ha publicado todavía una cifra consolidada oficial para el verano de 2026. Los datos finales, que incluirán agosto y septiembre, se esperan para fin de año.
Fuente original: https://www.theguardian.com/environment/2026/aug/25/at-least-35000-excess-deaths-europe-back-to-back-heatwaves













