La vida secreta de los tiburones nodriza en Costa Rica comienza a descifrarse gracias a tecnología de rastreo que expone comportamientos desconocidos en aguas del Pacífico. Investigadores del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (CIMAR) de la Universidad de Costa Rica utilizan marcas satelitales, sensores acústicos y cámaras portátiles para seguir a estos animales en Bahía Santa Elena, en el Parque Nacional Santa Rosa.
El estudio, liderado por el investigador Mario Espinoza, revela que el tiburón nodriza del Pacífico (Ginglymostoma unami) se desplaza mucho más de lo que se creía. Según informó Noelia Esquivel Solano en Mongabay Latam, los científicos documentaron movimientos entre zonas costeras poco profundas y áreas más profundas, lo que desafía la idea de que son animales sedentarios y perezosos.
Los investigadores han registrado agrupaciones de hasta 40 y 50 individuos cerca de los manglares, lo que demuestra que son altamente sociales. Las hembras muestran una fidelidad notable a la bahía, aunque los científicos todavía investigan si esto responde a necesidades de alimentación, reproducción o refugio.
Cámaras que ven el mundo desde los ojos del tiburón
La herramienta más innovadora del proyecto es una cámara portátil desarrollada por estudiantes de ingeniería de la Universidad de Stanford. El dispositivo no solo graba video desde la perspectiva del animal, sino que registra con precisión milimétrica la temperatura del agua, la profundidad y la velocidad de nado.
Durante las jornadas de campo, el equipo captura tiburones usando líneas de fondo con anzuelos cerca de los manglares. Sin extraerlos del agua, les insertan un chip de identificación, toman muestras de sangre y les colocan las cámaras. En las hembras, los análisis permiten determinar si están preñadas.
Espinoza y su equipo también usan drones equipados con inteligencia artificial para obtener datos biométricos, como la longitud de los animales y la frecuencia con que mueven la cola, sin necesidad de manipularlos.
Por qué importa mapear sus movimientos
Hasta 2015, los tiburones nodriza del Pacífico y del Caribe se consideraban una misma especie. Investigadores latinoamericanos identificaron diferencias taxonómicas y genéticas que los separaron. El tiburón del Pacífico tiene un cuerpo más corto y robusto, dientes planos y mayor tolerancia al frío que su pariente del Caribe.
La especie está clasificada En Peligro de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Comprender sus patrones de desplazamiento es clave para diseñar áreas marinas protegidas efectivas en una región con presión pesquera creciente.
Bahía Santa Elena funciona como un laboratorio natural para estudiar la respuesta de estos tiburones a condiciones extremas. Los datos que el equipo del CIMAR acumula permiten llenar vacíos críticos de información sobre una especie que, hasta hace una década, se estudiaba mayormente a través de observaciones de su pariente del Caribe en Bahamas y Florida.
Los científicos continúan analizando las grabaciones de las cámaras submarinas y los registros de los sensores acústicos instalados en la bahía para responder preguntas básicas sobre qué hacen los tiburones cuando nadie los observa.
Fuente original: https://es.mongabay.com/2026/09/costa-rica-tecnologia-revela-vida-secreta-tiburones-nodriza-pacifico/













